La Secretaría de Control y Convivencia de la Municipalidad de Rosario llevó adelante un extenso operativo de prevención y control durante los festejos de Año Nuevo. Hubo remisiones de vehículos al corralón por alcoholemia positiva, supervisión de posibles fiestas en la vía pública, sobre todo cerca de las barrancas del río en la costa central de la ciudad, y secuestro de pirotecnia.

Según se informó este miércoles desde el municipio, durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada de este 1 de enero, personal de la Dirección General de Tránsito, Guardia Urbana Municipal (GUM), Control Urbano, Fiscalización de Transporte y Dirección General de Inspección de Industrias Comercios y Servicios junto a efectivos de la Unidad Regional II de la Policía de Santa Fe, Prefectura y Gendarmería Nacional, mantuvieron una fuerte presencia en la vía pública, atentos al tránsito vehicular, la congregación de vecinos y vecinas en espacios públicos, el servicio de taxis y remises y el funcionamiento de locales bailables y gastronómicos.

Pasados de brindis

La secretaria de Control y Convivencia, Carolina Labayru, confirmó que durante la jornada se efectuaron múltiples intervenciones vehiculares de prevención y control de las condiciones de conducción y en ese marco se remitieron sólo 5 vehículos al corralón, 4 de ellos por alcoholemia positiva. Cabe señalar que el índice de alcohol en sangre más elevado registrado fue de 1.76 gramos.

Fiestas en las calles y en los parques

Al igual que en Nochebuena, la Secretaría de Control extendió su intervención preventiva en diversas zonas donde se congregó gran cantidad de público. Se concientizó sobre la necesidad de respetar un horario de finalización, limpieza del lugar y la prohibición de venta de bebidas alcohólicas. De acuerdo al balance que hizo la Secretaría, “no se lamentaron incidentes”.

Hubo presencia en distintos sectores, como la costanera central y el parque de las Colectividades, donde se congregó una enorme cantidad de chicos y chicas. En esos sitios, los inspectores municipales retiraron equipos de sonido y evitaron que muchos asistentes se ubiquen a la vera de la barranca.

También se controló la zona balnearia en toda su extensión en donde se desalentó la música en volúmenes altos y se garantizó la presencia de personas cerca del río.

Otra de las acciones sucedió en Pasaje Casas, entre San Luis y Carriego donde se congregaron vecinos y se pudo garantizar la circulación, lo mismo tuvo lugar en barrio Rucci. En tanto, los agentes mantuvieron una fuerte y prolongada presencia en la Plaza Buratovich, de San Nicolás y 9 de Julio.

No a la pirotecnia

Tal como se anunció previamente, se actuó en la prohibición de la venta de pirotecnia. Durante la noche y esta madrugada se constataron 12 denuncias en ese sentido efectuada por vecinos. En todos los casos, se logró secuestrar la mercadería y así impedir su comercialización.

Durante los festejos, agentes de control también llevaron a cabo inspecciones en locales gastronómicos y bailables. Solo se registraron 3 de ellos con faltas menores y el desarrollo de sus actividades fue normal acatando los cierres sin contravenciones.

Taxis y remises

El servicio de taxis y remises también fue fiscalizado durante la noche y la madrugada de este miércoles. Cabe señalar que se concretaron 7500 viajes de taxis y de despacharon 900 remises.

Su funcionamiento fue seguido de cerca por personal municipal, con controles de alcoholemia y de seguridad vial. Del total de unidades fiscalizadas, sólo se labró un acta por evadir un punto de control de parte de taxistas.