En el séptimo día de aislamiento social preventivo y obligatorio que rige en el país, por decisión del Gobierno nacional, en el marco de la pandemia del coronavirus, son varias las actividades que siguen su ritmo y están exentas de la medida. Una de ellas es la producción de biodiesel, que abastece no sólo de combustible a la industria nacional, sino también de subproductos –como la glicerina– a efectores públicos. En Argentina hay tres plantas elaboradoras y en estos días, no paran de producir ese insumo.

“Nuestra actividad está exenta de la obligatoriedad de cuarentena así que estamos trabajando las 24 horas para abastecer parte de la energía del país”, señala Federico Pucciariello, miembro de la Cámara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (Cepreb).

Y explica que “hoy se está trabajando a duras penas porque la baja de consumo es tétrica y el parate de la industria nacional es muy complicado. Aún en este contexto –remaca– hay petroleras que están jugando a destruir la industria nacional, sobre todo las extranjeras, que se resisten a bajar el precio de los combustibles en surtidor, no cortan con biocombustibles como exige la ley y están haciendo márgenes de ganancias históricos”.

La glicerina tan buscada

 

Uno de los componentes del alcohol en gel es la glicerina, un subproducto derivado del biodiesel que da consistencia; el otro es el alcohol, el producto madre de las plantas etanoleras que proviene del maíz o de la caña, y es obvio que el aumento sideral de la demanda, en este contexto de emergencia sanitaria, ha hecho que el producto elaborado desapareciera de las góndolas o cotizara a precios irrisorios. Pero al parecer, la disparada del precio nada tiene que ver con el aumento de los insumos.

“El costo del etanol se mantuvo; no aumentó. Tanto el maíz como la caña –que son la materia prima para el alcohol– cuestan lo mismo”, explica Pucciariello, aunque aclara que para la producción del alcohol en gel está faltando un químico gelificante –el carbopol– que YPF está intentando reproducirlo en el país”.

Para garantizar el abastecimiento a la salud pública de la provincia de Santa Fe, el grupo productor que integra, entrega de forma gratuita la glicerina, tanto a los hospitales como a los centros asistenciales, la UNR, la UNL y el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de Santa Fe. “Creo que con las donaciones vamos a cubrir la demanda del sector público”, afirma Pucciariello, quien además integra un consorcio de empresas que se abocará a la elaboración local del producto, en la ciudad de Roldán.

Argentina es el cuarto exportador de glicerina farmacológica, en el mundo, después de Estados Unidos, Alemania y Brasil. 

Santa Fe: biodiesel y derivados

 

“Estamos en el top tres de producción y Santa Fe detenta el 90 por ciento de la capacidad productiva de biodiesel. Por lo tanto, en Santa Fe tenemos la mayor cantidad de glicerina y dos plantas productoras de alcohol ubicadas en el norte provincial, en las localidades de Avellaneda y Villa Ocampo”, indica Pucciariello, y agrega que la provincia tiene una capacidad gigante de producción y puede, sobradamente, suministrar este insumo a todos sus centros asistenciales y hospitales públicos.

“Pocos países en el mundo pueden encerrarse en una cuarentena total y obligatoria como la nuestra y seguir garantizando al mismo tiempo –como lo estamos haciendo en Argentina–  los suministros básicos en energía y alimentos. Nosotros podemos hacerlo gracias a la industria nacional. Por eso –remarca el productor– hay que proteger la industria nacional.

En relación con el impacto de la crisis sanitaria en las economías mundiales, Pucciariello evalúa que : “Lo que estamos viviendo es parte del proteccionismo tanto en Estados Unidos como en China (parte de su guerra comercial) que buscan defender los puestos de trabajo en sus territorios. Por eso, dentro de esa guerra comercial, que ya estaba entablada antes del coronavirus (el virus vino a definir el tablero de la geopolítica mundial), nosotros tenemos que revalorizarnos como argentinos, sin bastardear la industria nacional”, sostiene.

“El secreto –resalta– es generar miles de pymes, como las que hoy se están transformando, en este contexto, para producir respiradores, máscaras, barbijos que son los elementos necesarios. En ese sentido, Argentina está mucho mejor preparada que países europeos o americanos, gracias al voluntariado de su industria”, concluye Pucciariello.