Pablo Ventura, remero de 21 años, uno de los 11 acusados por matar a golpes a Fernando Báez Sosa, de 18, declaró el lunes ante la fiscal Verónica Zamboni en la Fiscalía N° 6 de Villa Gesell. En paralelo su defensa presentó una serie de pruebas, entre las que hubo un video que ubicaría a Pablo en un restaurante de Zárate, pero que Zamboni todavía se niega a reconocer como parte de la causa.

Tras la declaración de Ventura, su abogado, Jorge Santoro, había detallado cuáles habían sido las pruebas presentadas por la defensa para demostrar que el joven estaba en Zárate y no en Gesell el sábado por la noche y que no había participado de ningún enfrentamiento.

Las pruebas fueron un examen médico que indicaba que Ventura no presentaba marcas en las manos, ni otros signos de haber participado de una pelea, el relato de cuatro testigos que habían estado con él o lo habían visto, la entrega del teléfono celular para ser peritado y un video que lo ubicaba cenando en el restaurante “La Querencia” de Zárate.

Sin embargo fuentes cercanas a la investigación precisaron que para la fiscal al momento la única prueba concreta es la declaración de Ventura y de los testigos que dicen haberlo visto. Esto porque el teléfono celular tardará unos días en ser peritado y porque duda del video del restaurante, ya que no se trata del archivo original de las cámaras del local.

Las mismas fuentes explicaron que el video que se presentó todavía no es tenido en cuenta ya que el archivo original, el único válido para formar parte de la causa, no puede extraerse de la computadora porque el único empleado del restaurante que conoce el código para acceder al sistema está de vacaciones en Brasil. A pesar de esto, en las próximas horas se intentará dar con ese material.

En paralelo podrían llegar a sumarse en las próximas horas, de parte de la defensa, testigos que esa noche cenaron en “La Querencia” y dicen haber visto a Pablo ahí. Hasta que eso pase, la situación de Ventura sigue siendo la misma que la de los otros 10 acusados y en los próximos días será parte de una rueda de reconocimiento.

Es por eso que como ya había adelantado ayer el abogado Santoro, la medida que para ellos resultará definitoria es el peritaje al celular de Ventura. En esa línea la fiscal Zamboni ya pidió a la empresa de telefonía celular del acusado que la notifique sobre en qué antenas impactó su móvil el viernes por la noche y el sábado a la madrugada.

Ayer Santoro, en relación a la razón por la que Ventura termina vinculado a la causa, desmintió que se haya tratado de un “ajuste de cuentas” entre los diez rugbiers del club Zárate y Pablo, como había trascendido inicialmente. El defensor agregó: “Hay una rivalidad como todo joven entre actividades deportivas, pero no gran cosa, no es que no se podían cruzar”.

Lo cierto es que el nombre del joven surgió durante el sábado en que fueron detenidos los 10 rugbiers y que la fiscal consideró que había elementos suficientes para que sea investigado. El joven de 21 años permanece detenido en la DDI de Villa Gesell. Los rugbiers en tanto fueron alojados cinco en la Comisaría 2º de esa misma ciudad y los otros cinco en la comisaría 1º de Pinamar.

Mientras tanto, Diego Escoda, fiscal general de la jurisdicción de Dolores, apuntó a un elemento de la causa, un posible auto de la familia Ventura que es visto regresando a Zárate desde la Costa Atlántica por cámaras de seguridad. “Es precisamente uno de los elementos de prueba. Estamos analizando unas filmaciones de un vehículo desde el lugar hasta donde se lo detuvo. Va desde Gesell hasta Zárate, en principio. Esto es muy reciente y vamos a ver qué medidas se toman al respecto”, aseguró Escoda.

Las zapatillas de Ventura son otro punto. La madre del joven apunta que su hijo calza como mínimo 50, y que mide más de dos metros de alto. 19 pares fueron incautados en la casa que ocupaban los rugbiers. La Justicia deberá determinar si uno de ellos le corresponde.