El Día Mundial de la Audición es la mayor campaña mundial de sensibilización sobre el cuidado del oído y la audición. La campaña busca llamar la atención y actuar sobre la pérdida auditiva en todo el mundo. El Dr. Héctor Ruiz, Presidente de A. Panamericana de O.R.L. y Miembro de O.M.S. en el Foro Mundial de la Audición, y Jefe del Servicio de Otorrinolaringología HPR, informa sobre las últimas cifras, causas y consejos a tener en cuenta sobre nuestra audición.

Datos y cifras OMS

 

• 466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante, de las cuales 34 millones son niños.

• Se calcula que, en 2050, más de 900 millones de personas —es decir, una de cada 10— sufrirá una pérdida de audición discapacitante.

• La pérdida de audición puede deberse a causas genéticas, complicaciones en el parto, algunas enfermedades infecciosas, infecciones crónicas del oído, el empleo de determinados fármacos, la exposición al ruido excesivo y el envejecimiento.

• El 60% de los casos de pérdida de audición en niños se deben a causas prevenibles. Y esto es lo mas importante porque se puede disminuir y mejorar mucho y esa es el tema fundamental de la Campaña.

• 1100 millones de jóvenes (entre 12 y 35 años de edad) están en riesgo de padecer pérdida de audición por su exposición al ruido en contextos recreativos.

• Los casos desatendidos de pérdida de audición representan un coste mundial anual de 750 000 millones de dólares internacionales. Las intervenciones destinadas a prevenir, detectar y tratar la pérdida de audición no son caras y pueden resultar muy beneficiosas para los interesados.

•La situación de las personas que padecen pérdida de audición mejora gracias a la detección temprana, a la utilización de audífonos, implantes cocleares y otros dispositivos de ayuda, así como con el empleo de subtítulos, el aprendizaje del lenguaje de signos y otras medidas de apoyo educativo y social.

•Lo importante es la detección temprana de la audición en niños recién nacidos y que esa obligatorio universal. Todo niño tiene derecho a que se le investigue la audición los primeros días de vida en la maternidad, método involuntario, económico ya que está en medios hospitalarios y nada molesto pero muy efectivo para TODOS los niños.

• También la campaña es para la edad escolar para que la audición sea normal o que se detecte si hay dificultades para tratarlas.

• No debemos olvidarnos de los adultos mayores y ancianos porque la calidad de vida no tiene edad y para evitar la depresión, demencia senil del estar aislados.

• El ruido es un tremendo daño para los oídos y es factible de reducirlo.

Pérdida de audición y sordera

 

Se dice que alguien sufre pérdida de audición cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB. La pérdida de audición puede ser leve, moderada, grave o profunda. Afecta a uno o ambos oídos y entraña dificultades para oír una conversación o sonidos fuertes.

Las personas ‘duras de oído’ son personas cuya pérdida de audición es entre leve y grave. Por lo general se comunican mediante la palabra y pueden utilizar como ayuda audífonos, implantes cocleares y otros dispositivos, así como los subtítulos. Para las personas con una pérdida de audición más acusada pueden ser útiles los implantes cocleares.

Las personas ‘sordas’ suelen padecer una pérdida de audición profunda, lo que significa que oyen muy poco o nada. A menudo se comunican mediante el lenguaje de signos.

Causas de la pérdida de audición y la sordera

 

Las causas de pérdida de audición y sordera pueden ser congénitas o adquiridas.

Las causas congénitas pueden determinar la pérdida de audición en el momento del nacimiento o poco después. La pérdida de audición puede obedecer a factores hereditarios y no hereditarios, o a complicaciones durante el embarazo y el parto, rubéola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo; bajo peso al nacer; asfixia del parto (falta de oxígeno en el momento del parto); uso inadecuado de ciertos medicamentos como aminoglucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos; ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.

Las causas adquiridas pueden provocar la pérdida de audición a cualquier edad

 

• algunas enfermedades infecciosas, como la meningitis, el sarampión y la parotiditis;

• la infección crónica del oído;

• la presencia de líquido en el oído (otitis media);

• el uso de algunos medicamentos, como los empleados para tratar las infecciones neonatales, el paludismo, la tuberculosis farmacorresistente y distintos tipos de cáncer;

• los traumatismos craneoencefálicos o de los oídos;

• la exposición al ruido excesivo, por ejemplo, en entornos laborales en los que se trabaja con maquinaria ruidosa o se producen explosiones;

• la exposición a sonidos muy elevados durante actividades recreativas, como el uso de aparatos de audio personales a un volumen elevado durante períodos prolongados de tiempo, o en bares, discotecas, conciertos y acontecimientos deportivos;

• el envejecimiento, en concreto la degeneración de las células sensoriales;

En los niños, la otitis media crónica es una causa común de pérdida de audición.

Cómo lograr que la audición esté exenta de riesgos

 

• Mantenga el volumen bajo. Se puede bajar el volumen al utilizar aparatos de audio personales. Es aconsejable:

O Respetar los niveles seguros de exposición al ruido. Determine el volumen exento de riesgos en su aparato de audio personal ajustando el volumen a un nivel cómodo en un ambiente tranquilo, de modo que no supere el 60% del volumen máximo.

O Utilizar tapones para los oídos. Cuando vaya a un club nocturno, discoteca, bar, pub, evento deportivo u otro lugar ruidoso, utilice tapones para proteger los oídos. Si se colocan bien, pueden ayudar a reducir el nivel de exposición al ruido de forma considerable.

O Utilizar cascos o auriculares que se ajusten bien y, de ser posible, que aíslen del ruido del entorno. Si se ajustan bien, los cascos y los auriculares permiten escuchar música con claridad a volúmenes bajos, y cuando aíslan del ruido del entorno permiten escuchar el sonido a un volumen más bajo del que sería necesario en caso de no ser aislantes.

• Limite el tiempo que dedica a actividades ruidosas. La duración de la exposición al ruido es uno de los principales factores que contribuyen al nivel total de energía acústica. Existen formas de minimizar la duración.

O Alejarse de los ruidos fuertes. En lugares ruidosos, manténgase lo más lejos posible de fuentes de sonido como los altavoces. Trasladarse a lugares más silenciosos dentro de un local puede reducir el nivel de exposición.

O Limitar el tiempo diario de utilización de los aparatos de audio personales. Aunque es importante mantener el volumen bajo, la limitación del uso de aparatos de audio personales a menos de una hora al día contribuirá enormemente a reducir la exposición al sonido.

• Vigile los niveles seguros de exposición al ruido:

O Utilice la tecnología de los teléfonos inteligentes para medir los niveles de exposición al ruido y conocer el riego de pérdida de audición provocada por el ruido dimanante de su aparato de audio personal.

• Haga revisiones auditivas periódicas:

O Aproveche los servicios de revisión periódica de la audición que se prestan en colegios, lugares de trabajo y comunidades, pues ello puede ayudar a detectar la aparición de la pérdida de audición en una etapa inicial.

Por una audición responsable y segura. Si pierde la audición, no la recuperará.

El Hospital Privado de Rosario (HPR) está situado en Pte. Roca 2440. Para turnos o consultas, comunicarse al: (0341) 489 3535, de lunes a viernes de 8 a 20hs. y sábados de 8 a 12hs. También, ingresando a: www.grupogamma.com.