Un joven de Estados Unidos se hartó de escuchar los fuertes gemidos de los vecinos de su edificio y eligió dejarle una nota pegada en la puerta, luego de grabar todos los ruidos.

 “A mis ‘vecinos’ de condominio les gusta tener sexo ruidoso. Después de avisarles previamente, no se han detenido, así que les dejé una bonita nota en la puerta para que todos la vean”.

El hombre incluyó un gráfico que detallaba cómo funciona la reverberación, la ligera permanencia del sonido en un ambiente, y agregó una grabación de sus gemidos para demostrar su punto.

La nota comienza: “Vivir en un condominio significa que tiendes a estar más cerca de tus vecinos de lo que normalmente estarías. Lo que significa que podría estar viviendo en un área completamente diferente de nuestro edificio y aún poder escucharte en voz alta teniendo sexo. Ahora, no me malinterpretes. Estoy muy feliz de que tengas una excelente vida sexual, pero creo que puedo hablar por muchos de nosotros en el edificio cuando te pido que te calles. Me siento mal por tus vecinos inmediatos”.

En el escrito, el hombre explica que cuando se quejó por primera vez la pareja mantuvo la calma, pero sólo por dos semanas. Luego, los ruidos sexuales regresaron.

Además, agregó la incomoda situación que tuvo con su hija: “Puedo decir que no disfruto especialmente que mi hija de 5 años me pregunte ‘¿por qué esa señora está gritando afuera?’”

Para reforzar su mensaje, el propietario agregó un esquema que demostraba cómo el sonido viaja por el edificio.

Y aunque la escribió en primera persona, la nota fue firmada por las 18 unidades con vista al patio, que también sufren los molestos sonidos. “En conclusión, me gustaría pedirle amablemente que controle el volumen de sus gemidos y ruidos sexuales. Ya sea con otra persona o contigo mismo”, continúa el escrito.