El restaurante tailandés Bounce Burger ofrece a sus clientes un nuevo plato consistente en una hamburguesa con carne de grillo no crujiente. El mercado de estos insectos, ricos en proteínas, podría convertirse en una industria mundial de millones de dólares en un futuro próximo.

Este local especializado en grillos ofrece hamburguesas, salchichas, bolas de grillo e incluso barritas energéticas y galletas. Según el copropietario de la empresa, Poopipat Thiapairat, los grillos pueden ser ingrediente de "hamburguesas, panadería o condimento de pimentón, utilizado para dar sabor a las patatas fritas".

Estos insectos necesitan un cambio de imagen, porque "no son realmente atractivos para el consumidor", explica el empresario. A diferencia de los lugareños, que no tienen problemas con comer insectos, los extranjeros son menos propensos a probarlos. "Si abrimos un restaurante y servimos alimentos a base de grillos que no parezcan grillos, los consumidores podrían estar más dispuestos a probarlos", agregó. Según el gerente, hay que convertir los grillos en algo más "apetecible" a la vista. Además, durante la preparación, los empleados del restaurante eliminan las partes "duras" del insecto, como las alas y las patas, porque suelen atascarse en la garganta, explicó Poopipat Thiapairat.

Los insectos comestibles, ricos en proteínas y en vitaminas beneficiosas, representan una alternativa a la carne tradicional. Los grillos, por ejemplo, se encuentran entre los insectos más consumidos por la humanidad en todo el mundo.

Menos mugido, más chirrido
Uno de los mayores atractivos de la crianza de grillos es que su impacto ambiental es mucho menor que criar vacas o cerdos. Un estudio de 2017 sugirió que la producción de pollos en Tailandia era responsable de un 89 % más de emisiones de carbono que las industrias de insectos. Si bien algunas partes del mundo recién ahora están descubriendo los beneficios, Tailandia ya tiene miles de granjas de insectos.

Muchas de esas granjas satisfacen las necesidades de alimentos para animales, pero algunas ahora se enfocan en insectos comestibles para humanos, como Bricket R&D Cricket Farm, establecida en 2019. En las afueras de Bangkok, la granja suministra 160 kilogramos de grillos mensualmente. directo a las cocinas Bounce.

El proceso se controla cuidadosamente, con los insectos enfriados para dormir, lavados y luego cosechados para preparar la comida, explicó el director gerente Thanaphum Muang-Ieam. Mientras que para las hamburguesas los grillos se colocan encima, para los artículos más dulces, los chefs de Bounce usan un polvo tomado de los insectos y horneado en los productos, desde barras energéticas hasta galletas, según publicó Forbesindia.