Los brigadistas santafesinos que combaten los incendios forestales en la zona de Cholila, Chubut, atraviesan jornadas intensas tras más de una semana de trabajo en un escenario extremo. Sin embargo, este martes las condiciones climáticas dieron un respiro y permitieron avanzar en las tareas de contención del fuego.

“Hoy es un día positivo en cuanto a la condición climática porque está haciendo mucho frío y hay mucha humedad, lo que nos permite trabajar bien”, explicó Carlos Dolce, director provincial de Gestión de Riesgos del Área Metropolitana Rosario, en diálogo con Radiópolis (Radio 2).

El funcionario detalló que los últimos días fueron particularmente difíciles por una combinación crítica de factores: “Mucha temperatura, poca humedad y mucho viento. Son tres de las condiciones necesarias para que se desate un incendio forestal”.

Cansancio acumulado y condiciones extremas

Dolce señaló que el equipo ya se acerca al décimo día de trabajo y que el desgaste físico se siente, pero destacó el ánimo del contingente santafesino: “Tuvimos que trabajar muchísimo, con mucho calor y un desgaste porque el cansancio se va acumulando. Pero la verdad es que la moral y el humor de la tropa santafesina está intacta”.

Además, describió las dificultades del terreno patagónico: “Ayer estábamos trabajando a 3 mil metros sobre el nivel del mar. Cambian las condiciones completamente, tenés un terreno sumamente empinado, con cañadones, con una vegetación completamente distinta y con un viento impredecible”.

En ese contexto, remarcó que el contingente está preparado para operar en distintas regiones del país: “Nos preparamos para trabajar en distintas zonas y tenemos un equipo certificado a nivel nacional para el manejo del fuego. El fuego en una pendiente camina hacia arriba, por lo que hay que tener mucho cuidado”.

Contención del fuego y expectativa por lluvias

El director provincial sostuvo que cuando llegaron a la zona el incendio ya había afectado unas 45.000 hectáreas y que el trabajo conjunto permitió frenar su avance: “El trabajo que hemos hecho acá de contener y evitar que pase ha hecho que eso se frene”.

Según explicó, el objetivo principal era proteger el bosque y evitar que las llamas avanzaran hacia áreas urbanas: “Ayer lo logramos con mucho éxito y estamos mucho más contentos porque vemos que avanza un frente de tormenta y es muy probable que llueva. Si eso pasa, vamos a ser la gente más feliz del mundo en este momento”.

Incendios: la mayoría, por acción humana

Dolce advirtió que la gran mayoría de los incendios forestales tienen origen humano: “Los incendios empiezan en un 95 o 99 por ciento por la mano del hombre, por negligencia o por intencionalidad. Acá las causas son las mismas”.

Incluso mencionó una hipótesis sobre uno de los focos recientes: “Se habría iniciado por una persona que estaba manipulando una amoladora en un espacio con vegetación seca. Eso movilizó un montón de bomberos que estaban trabajando en otro punto importante, para atender ese foco más cercano a la ciudad”.