El físico y economista Demian Reidel presentó este mediodía su renuncia a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina, en medio del escándalo por presuntos sobreprecios en contrataciones y compras directas. La compañía estatal renovó casi por completo su directorio y solo mantuvo a Diego Chaher, actual titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas.

Reidel será reemplazado por Juan Martín Campos, especialista en seguridad nuclear y en reactores nucleares, según confirmaron fuentes de la empresa. El ahora ex titular de la firma podría continuar como asesor del presidente Javier Milei, rol que ocupó hasta julio de 2025 cuando encabezaba el Consejo de Asesores.

En los últimos días, dos gerentes clave del entramado directivo fueron suspendidos, lo que debilitó la posición de Reidel. Se trata del gerente general Marcelo Famá y del gerente de Coordinación Administrativa Hernán Pantuso, quienes posteriormente dejaron sus cargos. Tras esos movimientos internos, el asesor presidencial presentó su dimisión.

Desde la empresa calificaron la salida como “cordial” y la vincularon con los cambios institucionales que atravesó Nucleoeléctrica, que pasó de depender de la Secretaría de Energía a la Secretaría de Asuntos Nucleares.

Cambios en el directorio y continuidad de Chaher

La renovación del directorio fue casi total. Solo permaneció Diego Chaher, hombre del entorno del asesor presidencial Santiago Caputo y funcionario clave en el proceso de privatizaciones impulsado por el gobierno libertario. También fue ratificado Fernando Montserrat, histórico de la empresa que había cuestionado internamente la gestión de los colaboradores de Reidel.

El secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, celebró las nuevas designaciones a través de su cuenta de X y agradeció a las autoridades salientes.

Nucleoeléctrica Argentina opera como sociedad anónima, pero su capital accionario es íntegramente estatal: el 79% pertenece al Ministerio de Economía, el 20% a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el 1% a Energía Argentina S.A. (Enarsa), lo que deja bajo control estatal la conducción de la compañía.

Las denuncias por sobreprecios

Los movimientos internos se aceleraron tras denuncias por presuntas irregularidades en contrataciones. Entre ellas, la preadjudicación de un servicio de limpieza de las centrales nucleares con un sobreprecio del 140% respecto de los valores de referencia de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y otra contratación directa para migración de software con un sobreprecio del 1067%.

Las nuevas autoridades

Con los cambios, Juan Martín Campos asumió como titular del Directorio. Bioquímico de la UBA, es especialista en seguridad nuclear y reactores, con pasado en Dioxitek S.A. y en la Autoridad Regulatoria Nuclear, donde participó del licenciamiento de Atucha II y del reactor RA-10.

La vicepresidencia quedó a cargo del ingeniero químico Martín Porro, presidente de la CNEA y especialista en reactores de potencia, con experiencia en la puesta en marcha de Atucha II.

Chaher continúa como director y desde el Gobierno aseguran que impulsará la privatización parcial de la empresa. También integran el directorio el ingeniero químico Diego Garde, especialista en tecnología nuclear del Instituto Balseiro, y el abogado Javier Grinspun, gerente de Jurídicos de la CNEA.