A pocos días del inicio del ciclo lectivo, los colegios de gestión privada de Rosario se preparan para aplicar un nuevo ajuste en el valor de las cuotas, que podría ubicarse entre el 5 y el 6 por ciento respecto de los montos vigentes en diciembre. Así lo explicó Alejandro Saba, de la Federación de Instituciones Educativas Privadas, en diálogo con Cada Día (El Tres).

El referente del sector detalló que el esquema de aumentos está atado a la paritaria docente y a las resoluciones del ministerio de Educación que regulan las cuotas. En ese marco, señaló que ya se aplicó un incremento del 2,6% retroactivo a enero, que se aplicará a través de una planilla complementaria, y que se suma otro 2,2% correspondiente a febrero.

“Como en enero y febrero las escuelas de gestión privada no cobran cuotas, el valor que queda de diciembre ahora se actualiza y, aunque los porcentajes sean menores, en la práctica se va a sentir en un 5 o 6 por ciento respecto a los valores que quedaron en diciembre”, explicó Saba.

De todos modos, remarcó que los ajustes están condicionados por la evolución de la negociación salarial docente y las disposiciones oficiales: “Estamos pegados a la paritaria docente y a lo que define el Ministerio, que regula las cuotas en función de esos acuerdos”.

En cuanto al calendario escolar, Saba aseguró que “todo está dispuesto y preparado para el inicio” y que, si no hay cambios por medidas gremiales, las clases comenzarán el 2 de marzo.

Menos alumnos por la baja de natalidad

Como dato complementario, el dirigente también advirtió que las instituciones privadas enfrentan un fenómeno demográfico que impacta en la matrícula. “Hay un decrecimiento importante que se nota sobre todo en los niveles iniciales, en jardines, primer y segundo grado”, señaló.

Según Saba, la reducción de alumnos no responde a migraciones hacia la educación pública ni a razones económicas, sino a una caída sostenida en la cantidad de nacimientos. Estimó que el impacto representa alrededor de un 10 a 15% de las matrículas, aunque aclaró que no se habla de cierres de aulas, sino de menor población escolar.

“Es un proceso que se va a ver en el primario, en el secundario, en la universidad y hasta en el mercado inmobiliario. No es una crisis coyuntural, es una tendencia demográfica”, concluyó.