Luego del fracaso de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, el presidente Donald Trump anunció este domingo que la Armada de su país “comenzará a bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz”.

A través de la red social Truth, Trump acusó a Irán de incumplir su promesa de mantener abierto el Estrecho de Ormuz y de generar “ansiedad y daño” a nivel global al insinuar la presencia de minas en la zona, lo que —según sostuvo— desalienta la navegación internacional.

En ese marco, calificó la situación como una violación del derecho internacional y anunció que ordenó a la Armada estadounidense bloquear el tránsito marítimo en el estrecho, interceptar buques que hayan pagado peajes a Irán y eliminar cualquier mina detectada, advirtiendo que responderán con fuerza ante cualquier ataque.

Trump también se refirió a negociaciones recientes con autoridades iraníes, que se extendieron durante casi 21 horas y en las que —afirmó— se lograron avances en varios puntos, pero fracasaron en el tema central: el programa nuclear.

Según indicó, Irán se negó a abandonar sus ambiciones atómicas, lo que consideró inaceptable, y reiteró que “nunca tendrá un arma nuclear”. En ese contexto, defendió la presión militar como alternativa y aseguró que Estados Unidos y otros países están preparados para intensificar las medidas hasta forzar un acuerdo.

Sin acuerdo


Antes del mensaje de Trump, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, había informado que no llegaron a un acuerdo con Irán en las negociaciones de paz de Islamabad, pese a haber estado 21 horas intentando alcanzar un consenso, aunque se va de la capital paquistaní con una "última" oferta, la de un "método de entendimiento".

"Hemos mantenido varias conversaciones sustanciales con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo. Y creo que eso es mucho peor para Irán que para Estados Unidos. Así que volvemos a lo mismo: Estados Unidos no ha llegado a un acuerdo, hemos dejado muy claras nuestras líneas rojas, en qué aspectos estamos dispuestos a ceder y en cuáles no, y lo hemos dejado lo más claro posible, pero ellos han optado por no aceptar nuestros términos", afirmó Vance en una comparecencia ante los medios.

Indicó que se van de Islamabad con una "propuesta muy simple", que es la de "un método de entendimiento", la que tildó de su "mejor y última oferta". "Veremos si los iraníes la aceptan", agregó, sin mencionar nada sobre la actual tregua de dos semanas.

Vance no ha querido entrar en detalles de las negociaciones, porque no quiere "negociar esto en público después de haber negociado durante 21 horas en privado", pero apuntó que el principal escollo ha sido que Irán no ha asumido un compromiso de no buscar un arma nuclear a largo plazo.

"El hecho es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente. Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones", dijo el vicepresidente sobre este contacto directo, el de mayor nivel desde hace 47 años, cuando se rompieron las relaciones por la revolución islámica de 1979.

Pero planteó una pregunta: "¿Vemos un compromiso de voluntad por parte de los iraníes de no desarrollar un arma nuclear, no solo ahora, no solo dentro de dos años, sino a largo plazo? Todavía no lo hemos visto".

Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní han atravesado distintas fases desde la firma del acuerdo de 2015, que limitaba las actividades atómicas de Teherán a cambio del levantamiento de sanciones.

Tras la retirada unilateral de Washington del pacto en 2018, durante el primer mandato del presidente Donald Trump, Irán incrementó su nivel de enriquecimiento de uranio, llegando a acumular material al 60 % de pureza, cercano al 90 % necesario para uso militar, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Desde entonces, el eje central del conflicto ha sido el enriquecimiento de uranio, dado que Estados Unidos exige el “cero enriquecimiento” para impedir que Irán pueda desarrollar un arma nuclear, mientras que Teherán defiende su derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos y reclama el levantamiento de las sanciones.

A principios de 2026 se reanudaron varias rondas de conversaciones nucleares indirectas en Omán y Ginebra, pero el pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán.

Igualmente, Vance puntualizó que en estas conversaciones han hablado de muchos temas, en los cuales han sido "bastante flexibles".