La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró este martes ante el Tribunal Oral Federal 7 en el marco del juicio por la causa Cuadernos y volvió a cuestionar de manera dura el proceso judicial en su contra.

Durante su exposición, la exmandataria rechazó las acusaciones y calificó la causa como un “disparate total”, al tiempo que la comparó con la causa Vialidad, en la que ya fue condenada. “Si alguien me decía cuál era la causa emblemática de persecución política, hubiera dicho Vialidad, pero esta la ha superado”, sostuvo.

En ese sentido, insistió en que fue condenada “sin pruebas” y aseguró que no existe ningún testimonio directo en su contra. “Ya no es que condenan sin pruebas: fraguan y construyen las pruebas. Más mafioso no se consigue”, afirmó, en referencia al proceso judicial.

Además, apuntó directamente contra el exjuez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, a quienes acusó de llevar adelante “prácticas mafiosas”.

La ex presidenta también negó haber recibido sobornos y desafió a la acusación: “¿Cuándo, cómo, cuánto, quién? ¿Dónde está toda esa plata?”, planteó. En esa línea, remarcó que su patrimonio fue investigado en distintas oportunidades. “Si me hubiera robado miles de millones no estaría sentada acá”, lanzó.

En otro tramo de su declaración, cuestionó el rol del Poder Judicial y habló de una “politización” de la Justicia. “En el siglo XXI se sustituyó la intervención de las Fuerzas Armadas por el rol del Poder Judicial”, afirmó, al tiempo que criticó el funcionamiento del Consejo de la Magistratura.

También dejó una frase de alto impacto al referirse a su situación judicial: “Me puedo morir presa, pero en algún momento esto se va a terminar”.

La exmandataria, además, se negó a responder preguntas de jueces y fiscales y condicionó su postura a eventuales avances en otras investigaciones. “Voy a creer en la Justicia cuando algún fiscal cite a Mauricio Macri o a Stornelli”, sostuvo.


 

     

El juicio por la causa Cuadernos investiga una presunta red de sobornos en la obra pública entre 2003 y 2015 y tiene entre sus imputados a exfuncionarios y empresarios. El tribunal deberá resolver en esta etapa distintos planteos preliminares antes de avanzar en el proceso.

Tras su declaración en Comodoro Py, Cristina Kirchner regresó a su domicilio, donde fue recibida por militantes que se concentraron para expresarle su apoyo.