Mientras la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se prepara para recibir otro aluvión récord de ingresantes, desde este lunes ya funcionan sus seis comedores –cuatro en Rosario y los otros dos en Zavalla y Casilda, donde se ubican las facultades de Ciencias Agrarias yVeterinaria, respectivamente– con menúes de 950 y 1.800 pesos. Durante febrero, el horario es hasta la merienda, pero a partir de marzo, se extiende e incluye la cena. El rector Franco Bartolacci aclaró que los comedores no son de uso exclusivo de alumnos, sino que puede ir cualquier vecino a comer.

El contacto con la prensa este lunes por la mañana, Bartolacci celebró la reapertura de los seis comedores universitarios, “uno por cada área geográfica” de facultades: Centro (Córdoba 1917), Siberia (Berutti y Riobamba), Salud (Ricchieri 690), Ingeniería (avenida Pellegrini 250), Casilda (Ovidio Lagos y Ruta 33) y Zavalla (Parque Villarino).

Para el rector, los comedores, como las becas o las residencias “son herramientas muy importantes” que muchas veces definen la permanencia de un alumno en la UNR.

Durante febrero de 7.45 a 16 y ofrecerán desayunos y meriendas a 950 pesos y almuerzos a 1800. A partir de marzo, se retomará el horario habitual de 7.45 a 22 que incluye también la cena.

“Es una gran esfuerzo. La gestión no está tercerizada, se ocupa la Universidad lo que nos permite economizar”, observó Bartolacci que aclaró que los comedores “están abiertos a la comunidad en su conjunto, pueden venir los vecinos”. El años pasado se entregaron casi 900 mil menús entre febrero y noviembre, con precios accesibles y opciones de desayuno, almuerzo, merienda y cena, incluyendo alternativas tradicionales, vegetarianas y sin Tacc.

Por otro lado, el rector se mostró entusiasmado por el proceso de ingreso al ciclo lectivo 2026 y anticipó que esperan “por segundo año consecutivo, un nuevo récord de precinsciptos”. “Hasta hace dos años teníamos un promedio de 20 mil, saltamos el año pasado a 30 mil y ahora ya son más de 31 mil y no terminó el proceso de inscripción”, destacó. 

Para Bartolacci esto obedece a la amplia oferta de carreras, muchas de ellas nuevas y más cortas que guardan más relación con el mundo del trabajo actual y con las expectativas de los propios alumnos.