Tras el enfrentamiento fatal este jueves por la noche entre policías federales que patrullaban barrio Villa Banana en el marco del Plan Bandera, que terminó con la muerte de uno de ellos, desde el gobierno nacional enviaron una fuerte señal a Rosario sobre la continuidad de la intervención que comenzó en la época de Patricia Bullrich como ministra de Seguridad. “No nos vamos a apichonar”, aseveró desde la sede de Gobierno provincial el secretario nacional de Seguridad Martín Ferlauto, que anticipó una despedida a con los máximos honores para el agente fallecido, Rodolfo Manfredi.
“Hemos perdido a un agente que puso su vida para defender a la patria. Es un héroe. Vamos a despedirlo como tal. Murió cumpliendo con el deber y merece nuestra memoria”, destacó Ferlauto, segundo de la cartera nacional que conduce Alejandra Monteoliva, recién llegado a la ciudad para la conferencia de prensa junto al ministro de Seguridad provincial Pablo Cococcioni y el fiscal regional Matías Merlo.
El funcionario reconoció que, tras lo ocurrido, evalúan ajustes. “Quiero dar la certeza que no vamos a retroceder ni un paso en el plan Bandera, no nos van a amedrentar. No nos vamos a apichonar en lo mas mínimo y seguiremos trabajando coordinadamente”, aseguró.
“Son hechos que ameritan dar un mensaje de trabajo en conjunto”, coincidió Cococcioni.
Según pasó en limpio el fiscal Merlo en la misma conferencia de prensa esta mañana, Manfredi (30) recibió un tiro fatal en el tórax este jueves por la noche cuando intentaba, junto con su compañero Emilio V. (34), identificar a un grupo de personas que habían despertado sospechas cuando vigilaban su cuadrícula. No realizaban tareas de inteligencia sino que patrullaban un sector de Villa Banana. Ambos vestían el uniforme y se desplazaban en el móvil oficial; sin embargo, no llevaban chaleco antibalas porque vestían camperones por el frío.
En el mismo episodio, también fue herido en el abdomen Emilio, quien, tras ser operado, se encuentra en la terapia intensiva del hospital Italiano. De acuerdo al parte médico, su cuadro era grave: perdió mucha sangre y tenía muy lesionados el vaso, el diafragma y el intestino grueso.
En el mismo episodio, Luis Miguel M. (41) fue ingresado al hospital de emergencias Clemente Álvarez (Heca) con un balazo en el tórax. Fue llevado en un auto particular por su hermano, de 46 años, quien terminó detenido de manera preventiva. También se secuestró su auto, un Voyage negro, para pericias.


