Un policía federal fue asesinado y su compañero resultó gravemente herido este jueves por la noche durante un procedimiento en el que, aparentemente, intentó identificar a un grupo de personas que respondieron a los balazos en Gutenberg y Gálvez, en el barrio Villa Banana de Rosario. El caso, que es investigado por la fiscal María Laura Riccardo, dejó además a un civil lesionado. Se estima que a la víctima le sustrajeron el arma reglamentaria en medio del confuso episodio.
De acuerdo a las primeras informaciones brindadas por el periodista Agustín Lago en Radiópolis (Radio 2), el policía Rodolfo Manfredi (30) recibió un tiro fatal en el tórax y falleció. Su compañero, Emilio V. (34), también fue herido y trasladado al hospital Italiano donde lo operaron y permanecía en terapia intensiva. De acuerdo al últmo parte médico, su cuadro era grave: perdió mucha sangre y tenía muy lesionados el vaso, el diafragma y el intestino grueso.
En el mismo episodio, Luis Miguel M. (41) fue ingresado al hospital de emergencias Clemente Álvarez (Heca) con un balazo en el tórax. Fue llevado en un auto particular por su hermano, de 46 años, quien terminó detenido de manera preventiva. También se secuestró su auto, un Voyage negro, para pericias.
Según los primeros datos, el presunto enfrentamiento tuvo lugar después de que los agentes intentaran identificar a un grupo de personas en un pasillo de casas, medida llevada adelante durante el Plan Bandera.
El hecho se registró entre las 22.30 y las 23. Los efectivos se encontraban sin el uniforme oficial y sin chalecos, presuntamente realizando tareas de inteligencia o vigilancia.
Según informó Radio 2 desde el lugar, el hecho no ocurrió en el interior de una vivienda, sino en pleno pasillo, a unos 30 metros del ingreso. Sin embargo, exactamente frente al sector donde los peritos dispusieron la cinta de peligro y marcaron la escena, se detectó una casa con la puerta barreteada. El domicilio estaba con la luz prendida, vacío y completamente revuelto, con los muebles dados vuelta y restos de comida sobre la mesa. Allí se divisó una balanza de precisión.
Tras el episodio, efectivos de la policía de la provincia de Santa Fe se instalaron con escudos y armas largas para custodiar el ingreso a la zona.
A raíz de la gravedad de lo ocurrido, el jefe de la Policía Federal, Alejandro Robles, se hizo presente en la ciudad, mientras que autoridades del Ministerio de Seguridad de la Nación, entre ellos el secretario Martín Ferlauto, arribaron a Rosario para mantener reuniones en la sede de Gobernación.



