La inflación de julio en la provincia de Santa Fe fue del 1,9 por ciento, según informó este viernes el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). El dato quedó dos décimas por debajo del índice nacional, que fue del 2,1 por ciento, y también levemente por debajo del 2 por ciento que es el piso de aumento salarial correspondiente a julio otorgado a los docentes provinciales.
Ese incremento será abonado este sábado en las próximas horas planilla complementaria, después de que el gobierno provincial dispusiera por decreto la aplicación de la pauta salarial del segundo semestre también para el sector docente, cuyos gremios habían rechazado la propuesta en paritarias.
Fuentes del gobierno santafesino expresaron satisfacción por el cruce entre los dos números. “Hasta el que menos aumento tiene le gana a la inflación y los que tienen sueldos más bajos lo hacen con amplitud”, señalaron a Rosario3.
La explicación está en que el 2 por ciento funciona como incremento porcentual base, pero el esquema salarial establece además montos mínimos garantizados, que elevan considerablemente la mejora para los trabajadores de menores ingresos. De acuerdo con los cálculos oficiales, en algunos casos el aumento efectivo de julio se acerca al 7 por ciento.
La propuesta diseñada por la Provincia contempla un piso mínimo de incremento de 80 mil pesos para julio, que sube a 100 mil en agosto y septiembre, 130 mil en octubre y noviembre y llega a 180 mil pesos en diciembre. En paralelo, establece aumentos porcentuales del 2% en julio, 1,8% en agosto, 1,7% en septiembre, 1,6% en octubre y 1,5% tanto en noviembre como en diciembre.
En el caso concreto de un maestro de grado con jornada extendida, sin antigüedad o con hasta cinco años, el salario pasa de 1.323.942 pesos en junio a 1.406.623 pesos en julio, una mejora de alrededor del 6,25 por ciento. Para otros cargos ubicados en los escalones salariales inferiores, el efecto de los mínimos garantizados lleva la recomposición a valores cercanos al 7 por ciento.
El dato conocido este viernes le permite al Ejecutivo reforzar uno de los argumentos que había utilizado cuando presentó la oferta salarial a fines de julio: que la combinación entre porcentajes y garantías mínimas buscaba proteger especialmente a quienes cobran menos.
En aquel momento, el ministro de Economía, Pablo Olivares, había resaltado que la política salarial apuntaba a que ningún trabajador terminara el período con incrementos por debajo de la evolución de los precios.



