A un mes de la entrada en vigencia de la Ley Tributaria 2026 en Santa Fe, el gobierno provincial difundió un balance sobre el impacto de las medidas de alivio impositivo en el sector privado. Según los datos oficiales, el esquema de incentivos permitió la generación de 649 nuevos puestos de trabajo y alcanzó a más de 2.400 empresas con diversas reducciones de carga tributaria.
La iniciativa central del paquete fiscal consiste en la posibilidad de deducir del impuesto a los Ingresos Brutos el costo salarial de las nuevas contrataciones. Tras los primeros 30 días, 366 firmas se acogieron a este beneficio, con una clara predominancia de pequeñas unidades productivas: 283 empresas incorporaron un trabajador, mientras que 41 sumaron dos empleados.
En cuanto a la composición sectorial, el comercio encabeza la lista de nuevos ingresos, seguido por la industria y la construcción. También se registraron contrataciones en gastronomía, servicios de alojamiento, logística, agricultura y tareas administrativas.
Más allá de las contrataciones, el programa contempla otros beneficios orientados a la reducción de costos operativos, como la posibilidad de descontar de Ingresos Brutos el gasto en energía eléctrica o la baja de alícuotas al 2,5 % para pequeños comercios.
El impacto económico de estas medidas durante el primer mes se resume de la siguiente manera:
- Reducción impositiva total: 766 millones de pesos mensuales en beneficio de las empresas.
- Beneficio por energía (Industria): 137 firmas lograron una baja de 134 millones de pesos.
- Beneficio por energía (Comercio): 1.147 establecimientos obtuvieron un ahorro de 432 millones de pesos.
- Alícuota reducida (Pequeños comercios): 816 locales alcanzaron un alivio de 58 millones de pesos mensuales.
En total, 2.466 empresas santafesinas utilizaron al menos uno de estos incentivos, con 276 de ellas combinando diversas herramientas disponibles.
Durante la presentación en la Casa de Gobierno, los ministros de Economía, Pablo Olivares; de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini; y de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Roald Báscolo, defendieron la política de reducción impositiva como un motor para sostener la actividad frente a un escenario macroeconómico complejo.
Desde la cartera económica, Olivares subrayó que las herramientas buscan actuar tanto como un amortiguador en tiempos adversos como un incentivo para la expansión.
Por su parte, el ministro Puccini hizo hincapié en la amplitud de la medida: "No se trata solo de grandes industrias; los beneficios alcanzan desde un comercio de barrio o un quiosco hasta una pyme o taller".
La proyección del gobierno provincial estima que, si la totalidad de las herramientas fiscales son aprovechadas por el tejido productivo y las familias a lo largo de este año, la provincia resignará unos 80.000 millones de pesos en recaudación, recursos que, según el criterio oficial, quedarán volcados directamente en la economía local para fortalecer la producción.



