El Gobierno de Bolivia admitió la muerte de un manifestante de 24 años provocada por un “proyectil de arma de fuego” en medio de las protestas.

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, reconoció el hecho que había sido negado días antes de forma oficial, según publican hoy medios internacionales.

El fallecimiento ocurrió el sábado pasado, durante un operativo policial militar que buscaba desbloquear La Paz, sede de Gobierno, sitiada desde hace tres semanas como medida de presión para que renuncie el presidente, Rodrigo Paz Pereira, informó el diario El País.

“Como Gobierno nacional expresamos nuestras condolencias a la familia y a la comunidad; entendemos su dolor”, expresó el vocero presidencial.

De acuerdo con el acta de defunción, el manifestante falleció por “proyectil de arma de fuego”.

Gálvez aclaró que los agentes antidisturbios tienen la instrucción de no usar armas de fuego ni balines de goma.

“Esto ha tenido un causante en específico y, no importa quién haya sido, nadie está por encima de la ley”, aseguró el portavoz presidencial.