El jefe de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), Sir Richard Knighton, endureció la postura de Londres respecto al Atlántico Sur al declarar que las unidades bajo su mando se encuentran en estado de "máxima alerta". El jefe militar subrayó que la defensa de las Islas Malvinas representa una prioridad absoluta y descartó cualquier tipo de negociación sobre la presencia militar en la zona.
Esta reacción británica se originó luego de que el diario The Telegraph publicara una filtración del Pentágono. El documento estadounidense detalla diversas opciones estratégicas ante la falta de respuesta de los aliados europeos frente a las acciones en Irán, sugiriendo entre ellas un potencial apoyo a la reivindicación de soberanía de la Argentina, según informó la Agencia Noticias Argentinas.
En este contexto de creciente tensión, Knighton destacó la capacidad operativa de la base de Mount Pleasant. Según el responsable de la RAF, la permanencia de aviones caza y personal especializado en el lugar garantiza un control total del espacio aéreo regional. El jefe militar vinculó esta vigilancia con la necesidad de mantener una disuasión creíble ante cualquier desafío a la soberanía británica.
Por el lado argentino, el memorando filtrado resalta la postura firme del Gobierno nacional. El presidente Javier Milei ratificó ante las autoridades de Washington que las islas pertenecen históricamente a la Argentina. En sintonía con esto, el informe también menciona las recientes declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien instó a los habitantes del archipiélago a regresar a su país de origen.
Knighton concluyó que el despliegue humano y tecnológico en las Malvinas no es estático, sino que se ajusta de forma permanente a los desafíos del escenario global. Asimismo, remarcó que existe una coordinación estrecha con las demás ramas de las Fuerzas Armadas británicas apostadas en el área para asegurar lo que calificó como un compromiso "absoluto" con los habitantes de las islas.



