Tras quedar preso preventivamente el exfiscal Mariano Ríos Artacho este miércoles por desviar 425 millones de pesos de cuentas judiciales de investigación para cubrir deudas de juego, la jefa de los fiscales María Cecilia Vranicich se mostró “institucionalmente defraudada” por el exfuncionario y aseguró que “el Ministerio Público de la Acusación no tolera ni tolerará corrupción”. Con todo, destacó que éste fue un caso –aún en etapa probatoria–, pero que hay más de 200 fiscales en toda la provincia que trabajan responsablemente. De hecho, señaló que la denuncia inicial contra el exfiscal partió del propio MPA.

Luego de que la jueza María Trinidad Chiabrera resolviera dejar preso a Ríos Artacho y a otros cinco presuntos integrantes de su asociación ilícita , Vranicich habló ante la prensa y lejos de verlo como una debilidad, la jefa de los fiscales santafesinos consideró que exponer estos casos fortalece la ética pública de la institución, que actualmente cuenta con 214 fiscales trabajando en toda la provincia con "enorme responsabilidad y compromiso". Desmarcó así al resto de los fiscales en acitividad.

Con todo, reconoció “sentirse institucionalmente defraudada” por Ríos Artacho, pero destacó que la denuncia inicial surgió desde la propia unidad de delitos económicos del organismo provincial hace menos de tres meses, y agradeció especialmente la labor de los fiscales Adrián Spelta y Carla Cerliani. 

"El Ministerio Público de la Acusación desde el año 2023, donde yo comencé a ejercer la Fiscalía General, no tolera ni va a tolerar ningún caso de corrupción funcional", remarcó. E insistió: “No nos tiembla el pulso ni la mano”.

En cuanto a los problemas de adicción al juego de Ríos Artacho, el fiscal Spelta aclaró que la jueza interviniente reconoció la ludopatía como una enfermedad a considerar en el monto de una futura pena, pero advirtió que “de ninguna manera la ludopatía puede afectar el reproche que se le tiene que hacer a las personas intervinientes”. Por último, sobre las presuntas fallas en los controles internos durante tanto tiempo, el funcionario recordó que las normativas exigen a quienes ganan un concurso para el Estado una conducta intachable, de buena fe y total transparencia.