La vida de Alexis parece sacada de un guion cinematográfico. El joven atravesó seis cirugías y logró sobrevivir a siete accidentes de distinta índole a lo largo de su vida. Sin embargo, el último episodio que le tocó protagonizar en la ciudad de Santa Fe fue tan insólito como grave: minutos después de recibir el alta médica en el hospital Cullen, tras ser operado por un fuerte choque en moto, un patrullero de la Policía lo atropelló en la puerta del efector y lo obligó a volver a internarse.

El derrotero de infortunios empezó cuando apenas era un niño de diez/once años. Según relató en De 12 a 14 (El Tres), su primer accidente fue la caída de un caballo que le provocó una fractura expuesta en el brazo. Luego, a los 17 años, mientras trabajaba como albañil, cayó desde un tercer piso de un edificio en construcción

     

"Estábamos haciendo unos departamentos y levantando un par de baldes con la soga, yo me patiné con la arenilla. Caí y cuando me quise levantar me di cuenta que me había triturado todo el hueso del codo", recordó Alexis, y agregó que en esa ocasión también perdió piezas dentales y se clavó una tabla en la cabeza.

Lejos de terminar ahí, su historial sumó otros siniestros viales menores, y un accidente laboral en una maderera donde un clavo le atravesó la mano

Pero la situación más crítica ocurrió el pasado 14 de agosto, cuando chocó su moto contra una Trafic en la localidad de Esperanza. El impacto le destrozó el fémur en tres partes, lo que derivó en su traslado de urgencia al hospital Cullen, en la capital provincial.

Tras permanecer 17 días internado con un sistema de pesas para mantener estirada la pierna, Alexis ingresó al quirófano. La intervención, de cinco horas, fue un éxito. Al día siguiente, el médico le dio el esperado pase a su casa. Mientras su madre buscaba los medicamentos, el paciente decidió salir a la vereda a tomar aire en silla de ruedas, acompañado por su amigo Nemi.

En la puerta del hospital había un altercado entre cuidacoches y la policía estaba interviniendo. En ese momento, llegó una ambulancia en código rojo pidiendo paso, por lo que los agentes debieron mover el móvil. "No arrancaba (la camioneta policial) y una vez que la arrancaron, cuando arrancó se escuchó. Pasó para adelante la camioneta y nos enganchó de frente a nosotros", describió Alexis sobre la insólita embestida del patrullero contra la gruesa reja del hospital.

 El patrullero que lo chocó en la puerta del hospital Cullen.
. El patrullero que lo chocó en la puerta del hospital Cullen.

"Me largué a llorar y dije que no, que no, ¿por qué? ¿Por qué yo? Todo a mí, todo a mí", relató sobre ese instante de impotencia y desesperación. El impacto le quebró un tornillo que sostenía el clavo recién colocado en su rodilla, y le provocó serias lesiones a su amigo, quien ahora debe someterse a una operación en ambas piernas.

El siniestro lo obligó a una nueva internación inmediata. Ese mismo viernes volvió al quirófano por una hora y media para que le reemplazaran el tornillo roto y le colocaran un nuevo clavo desde la cintura hasta la rodilla. Finalmente, el sábado recibió una nueva alta.

Pese a la increíble sucesión de desgracias, el paciente santafesino destacó la labor del personal de salud: "Lo que es la atención de enfermeros, doctores y cirujanos son excelentes, superagradecido". 

A modo de reflexión, el joven concluyó con un mensaje optimista frente a la adversidad: "Llegué a la conclusión de que hay que vivir el día a día y hoy estamos y mañana no sabemos".