El pasado 1 de junio, la escuela Superior de Comercio, el “Supe”, cumplió 130 años y preprara para este domingo un gran festejo que comenzará a las 9.30 en la puerta de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística, lugar donde funcionó la institución entre 1913 y 1969. 

Desde el Superior y la Universidad Nacional de Rosario (UNR), ya que el Supe es una de sus escuelas dependientes, convocan a sumarse con algún accesorio de color azul o celeste. En la primera etapa de la mañana, quienes asistan, podrán elegir entre dos actividades: una bicicleteada hasta los Silos Davis y regreso al “Supe”, o una caminata hasta la escuela para recorrer sus instalaciones y compartir memorias vinculadas a la vida estudiantil.

A las 10.30 se llevará a cabo un abrazo simbólico y a las 11 las actividades se concentrarán frente al edificio de la escuela en Balcarce 1240. La celebración continuará con música, reencuentros, stands y distintas propuestas para disfrutar en comunidad.

La institución impulsó esta iniciativa colaborativa para poder reconstruir la historia de la escuela a través de los recuerdos de su comunidad. Se podrán llevar fotos, publicaciones, libretas u otros objetos relacionados al colegio. 

En la actualidad, la Escuela Superior de Comercio cuenta con alrededor de 1450 estudiantes en los niveles secundario y terciario para consolidarse, de esta forma como una de las instituciones educativas más emblemáticas de Rosario.

A la enseñanza tradicional de inglés y francés se suman talleres optativos de portugués y la posibilidad de acceder a certificaciones internacionales mediante convenios con distintas instituciones educativas de la ciudad.

La historia del Superior de Comercio

La historia de la Escuela Superior de Comercio “Libertador General San Martín” arrancó a fines del siglo XIX. En 1893, la Escuela Normal de Varones funcionaba en la planta alta del antiguo edificio de Tribunales, donde hoy está la Facultad de Derecho. Dos años después, el director de ese momento, el profesor Argüelles, notó que Rosario necesitaba una institución enfocada en la enseñanza comercial. Con esa idea en mente, y aprovechando que la matrícula de la Escuela Normal venía en baja, impulsó la reconversión del lugar.

El 1º de junio de 1896, la Escuela Superior de Comercio abrió sus puertas formalmente con 26 estudiantes. El crecimiento fue rapidísimo por la demanda de formación en una ciudad que no paraba de crecer: un año después, ya cursaban 124 alumnos. En ese entonces, el primer plan de estudios ofrecía un año preparatorio y dos de formación estrictamente comercial.

Para 1913, la institución estrenó el emblemático edificio de bulevar Oroño 1251, actual sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística. Ahí se dictaban cursos diurnos para Peritos Mercantiles y propuestas nocturnas para Tenedores de Libros, Contadores y Calígrafos. La participación juvenil sumó un logro en 1916 con la creación del primer Centro de Estudiantes, año en el que también redactaron su estatuto y publicaron el número debut de "Horizontes", una revista técnica, comercial, literaria e informativa.

La fundación de la Universidad Nacional del Litoral en 1919 marcó un quiebre. Sobre la base de la escuela, que ya acumulaba 24 años de trayectoria y más de 600 estudiantes, nació la Facultad de Ciencias Económicas. Gracias a esto, quienes egresaban de la institución pasaron a ser los primeros Contadores Públicos de la región. El nombre actual llegó recién en 1950, cuando el gobierno declaró el "Año del Libertador General San Martín" por el centenario del fallecimiento del prócer.

A fines de 1968, la ley 17.987 creó la Universidad Nacional de Rosario (UNR). A partir de un decreto presidencial de mayo de 1970, la Escuela Superior de Comercio pasó a depender de esta nueva universidad, al igual que el Instituto Politécnico Superior (entonces llamado Industrial Superior de la Nación). Unos meses antes, el 17 de agosto de 1969, la comunidad educativa había inaugurado el edificio actual de Balcarce 1240.

En cuanto a la infraestructura, el edificio de calle Balcarce dispone de aulas climatizadas, conectividad wifi de alta cobertura, espacios específicos para informática, arte e idiomas, aulas híbridas y un laboratorio de última generación, además de instalaciones accesibles para toda la comunidad