Un buque amarrado en el puerto de Vicentin quedó bajo protocolo sanitario luego de que uno de sus tripulantes presentara síntomas compatibles con ébola, según los primeros datos a los que accedieron Radio 2 y Rosario3.
El trabajador afectado, según se informó en el programa Radiópolis, sería un engrasador de 36 años, aparentemente de origen egipcio, que a primera hora de la mañana permanecia a bordo de la embarcación. Como medida preventiva, la tripulación habría quedado en cuarentena dentro del barco mientras interviene personal de Sanidad de Fronteras y se completa la evaluación epidemiológica. Fuentes de Vicentin dijeron que a media mañana podría tenerse un resultado, confirmatorio o no, de los análisis.
La situación se maneja, por ahora, como un caso sospechoso. En este tipo de cuadros, la sola presencia de síntomas no alcanza para determinar que se trate de ébola: además debe comprobarse si la persona tuvo un antecedente epidemiológico compatible, como haber estado en una zona con circulación del virus durante los últimos 21 días, haber tenido contacto con un caso confirmado o haber estado expuesta a fluidos corporales de una persona infectada.
Ese punto es clave para la investigación sanitaria. Las autoridades deben reconstruir el itinerario del buque, los puertos por los que pasó en las últimas semanas, el origen del viaje y los eventuales contactos que pudo haber tenido el trabajador antes de llegar al cordón industrial.
El ébola es una enfermedad viral grave. Según la Organización Mundial de la Salud, su período de incubación va de 2 a 21 días. Los primeros síntomas pueden incluir fiebre, cansancio intenso, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta. Luego pueden aparecer vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y, en algunos casos, sangrados.
De todos modos, se trata de síntomas que también pueden corresponder a otras enfermedades infecciosas. Por eso, la confirmación o el descarte dependen de la evaluación médica, del antecedente epidemiológico y de los estudios de laboratorio.
El virus no se transmite por el aire. El contagio se produce por contacto directo con sangre u otros fluidos corporales de una persona infectada y sintomática, como vómitos, diarrea, orina, saliva o secreciones. Por ese motivo, el protocolo apunta a aislar al paciente, limitar los movimientos dentro y fuera de la embarcación, identificar contactos estrechos y evitar cualquier exposición del personal portuario o sanitario.
El episodio se da en un contexto internacional sensible. La OMS confirmó este mes un nuevo brote de enfermedad por virus ébola en África, con casos vinculados a República Democrática del Congo y Uganda. Sin embargo, eso no significa que exista riesgo directo en Argentina ni que el caso local esté confirmado. La clave será determinar si el tripulante o la embarcación tuvieron algún vínculo reciente con zonas afectadas.



