La tensión en Medio Oriente se sigue acrecentando mientras Estados Unidos aumenta su despliegue de tropas terrestres en la región, a donde en las últimas horas llegaron 2.500 marines y otros 2.500 oficiales navales estadounidenses, en un movimiento que amenaza con agravar los enfrentamientos con el ejército de Irán.
En total, Estados Unidos ya tiene emplazadas más de 50.000 tropas en la región (10.000 más de lo habitual), según una estimación de The New York Times basada en fuentes del Pentágono. Al mismo tiempo, el presidente Donald Trump sostiene que hay contactos “productivos” con altos mandos iraníes, aunque no sin reiterar las amenazas de bombardear infraestructura energética clave a menos que la República Islámica libere la circulación de buques petroleros por el estrecho de Ormuz.
Por su parte, Irán ha negado que se estén llevando a cabo conversaciones directas, y desde Israel sostienen su ofensiva con la perspectiva de que se trata de un enfrentamiento que será prolongado.
Preparativos para un “golpe final”
La posibilidad de que Estados Unidos ordene incursiones dentro de las fronteras de Irán aumenta debido a la presencia de varios miles de paracaidistas e infantes de Marina.
Según publicó el medio Axios, el gobierno de EE. UU. se estaría alistando para dar un “golpe final” a Irán, con el objetivo de terminar el conflicto que se inició el pasado 28 de febrero y que, desde esa fecha, no ha logrado generar un cambio de régimen en la república islámica.
Por su lado, el gobierno de Teherán mantiene una posición firme y amenazó con “prenderles fuego” a las tropas estadounidenses en caso de que invadan su territorio. “Las tropas de EE.UU. se convertirán en alimento para los tiburones del Golfo Pérsico”, lanzó Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Comando Militar Central de Irán.
Los soldados estadounidenses están dispersos en bases y barcos de la región, incluyendo puntos estratégicos en Arabia Saudita, Bahrein, Irak, Siria, Jordania, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Sin embargo, la posibilidad de una invasión a gran escala es desestimada por especialistas que señalan que contingentes como estos solo pueden dar lugar a “una operación militar limitada”. Así lo evaluó Juan Battaleme, profesor de relaciones internacionales en la Universidad del Cema en Buenos Aires, quien fue consultado por France 24.
Alex Crowther, profesor de la Universidad Internacional de Florida y coronel jubilado del Ejército estadounidense, compartió la misma opinión: “En 2003, Estados Unidos invadió a Irak con alrededor de 600.000 tropas. Ahora, hablamos de unos 9.000 soldados. Es imposible invadir a Irán con tan pocas tropas”.
Ambos expertos coincidieron en que lo que sí podría suceder es que Trump ordene operaciones contra objetivos específicos. De hecho, el Washington Post citó funcionarios del Pentágono que reconocieron estar evaluando avanzar sobre objetivos como la isla de Kharg, el principal punto de exportación de petróleo iraní, o en sectores específicos de la costa del estrecho de Ormuz.
En frente, se encontrarían con entre 600.000 y 900.000 efectivos militares de Irán. “Con 9.000 soldados, no se puede esperar ningún efecto mayor como un cambio de régimen”, insiste Battaleme.
Un régimen “más razonable”
El jefe de la Casa Blanca se expresó en su red social Truth Social sobre las supuestas negociaciones que se están llevando a cabo en Pakistán y afirmó: “Estados Unidos de América está en serias conversaciones con UN NUEVO Y MÁS RAZONABLE RÉGIMEN para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán. Se ha logrado un gran progreso”.
Y siguió: “Pero, si por cualquier motivo no se llega a un acuerdo pronto, que probablemente ocurrirá, y si el estrecho de Ormuz no queda inmediatamente «abierto para negocios», concluiremos nuestra encantadora «estadía» en Irán volando y destruyendo por completo todas sus centrales eléctricas, pozos de petróleo y la isla Kharg (¡y posiblemente todas las plantas de desalinización!), que deliberadamente aún no hemos «tocado»”.
“Esto será una represalia por nuestros muchos soldados, y otros, que Irán ha masacrado y asesinado durante los 47 años del antiguo régimen de «Reinado de Terror»", señaló Trump.
Irán, en tanto, considera que el diálogo es una maniobra de Trump para ganar tiempo para juntar fuerzas adicionales en el Golfo. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baquaei, negó que hubieran aceptado la mayoría de los 15 puntos que propuso EE.UU., como había dicho Trump, y dijo que las exigencias de esa propuesta son “excesivas, poco realistas e inaceptables”.



