Intendentes de distintas ciudades del interior argentino expresaron su rechazo a la política de distribución de subsidios al transporte del Gobierno nacional y reclamaron una distribución federal de los recursos. Lo hicieron a través de un comunicado titulado “Un país desigual es un país injusto”, en el que cuestionaron las diferencias entre el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el resto de las provincias.
Según señalaron, en lo que va del año la Nación destinó aproximadamente 460 millones de dólares al AMBA en concepto de compensaciones tarifarias. En contrapartida, sostuvieron que el interior del país no recibió fondos por ese concepto, si se excluyen los recursos correspondientes al sistema SUBE.
“Estamos absolutamente enfrentados con la decisión de determinar que este acompañamiento solo se destina a una jurisdicción”, plantearon los municipios, y remarcaron que los recursos provienen del Impuesto a los Combustibles Líquidos, que pagan los ciudadanos de todo el país.
En ese sentido, reclamaron que los fondos se distribuyan de acuerdo con su destino legal y federal, tanto para subsidiar el transporte público como para reparar y mantener las rutas nacionales.
Además, propusieron como alternativa eliminar ese impuesto para el interior del país, con el objetivo de reducir uno de los componentes del costo del boleto y aliviar también los gastos de logística.
Hoy participé de la Comisión de Asuntos Municipales de @DiputadosAR. Junto a intendentes de todo el país, reclamamos por la igualdad en los subsidios de transporte. Un ciudadano del AMBA no puede valer cuatro veces más que uno del interior. https://t.co/2YU7EE1yau— Pablo Javkin (@pablojavkin) November 4, 2026
Críticas por los recortes en el programa Remediar
El documento también incluyó cuestionamientos a la política sanitaria del Gobierno nacional. En particular, los intendentes apuntaron contra los cambios en el Plan Remediar y denunciaron una reducción de la cantidad de medicamentos disponibles.
Según indicaron, el programa pasó de contemplar casi 128 medicamentos a ofrecer solamente seis. “Están jugando directamente con la vida de miles de argentinos que quedan a la deriva”, expresaron.
Los municipios advirtieron que las provincias y los gobiernos locales deben hacerse cargo de cubrir parte de esas necesidades, pese a las dificultades presupuestarias que atraviesan.
"No vamos a dejar de exigir lo que nos corresponde"
En otro tramo del comunicado, los intendentes defendieron la necesidad de mantener las cuentas públicas ordenadas, aunque señalaron que el equilibrio fiscal no debe alcanzarse a costa de dejar de prestar servicios a los vecinos.
“Nosotros también queremos y tenemos cuentas ordenadas, déficit cero. Pero no a costa de incumplir y abandonar a nuestros vecinos”, sostuvieron.
Finalmente, anticiparon que llevarán sus reclamos al Congreso de la Nación y convocaron a los representantes de las provincias a tomar posición frente a la distribución de los recursos nacionales.
“Los municipios estamos hartos, pero no vencidos. Jamás nos rendiremos”, concluyeron.
El comunicado completo de Ciudades del Interior Argentino
Un país desigual es un país injusto
Argentina atraviesa uno de los momentos más inequitativos que podamos recordar.
El Gobierno de la Nación profundiza sus decisiones de abandono al Interior argentino. En los hechos, para el Gobierno, hay un país de primera concentrado en pocos kilómetros alrededor del obelisco porteño. Y otro país, el inmenso, el productivo, el que genera riqueza, el de las regiones del trabajo, que es cada vez más destratado y desconsiderado.
La distribución de subsidios al transporte absolutamente discriminatorio que viene realizando la Nación desde hace años, se profundizó en la actual administración nacional y colmó la situación la definición asumida estos días.
En lo que va del año, la Nación destinó aproximadamente 460 millones de dólares al Amba de compensación tarifaria. Si excluimos lo que todas las jurisdicciones, incluyendo Amba, recibimos por Sube, el Interior argentino recibe CERO PESOS.
Es un despropósito que ha llegado al límite por donde se lo mire y que no podemos dejar pasar como si fuera normal. No es normal ni podemos aceptar que siga siendo habitual. Nuestra responsabilidad es defender a nuestros vecinos.
Pero además, defender nuestros compromisos con lo fiscal, cuidando los recursos públicos. Pero lo hacemos con nuestros vecinos incluidos, no los abandonamos. Ni lo haremos. Todo sería mucho más sencillo si cada uno cumpliera con lo que le corresponde de acuerdo con Leyes, Pactos y acuerdos. La Nación no lo hace y debe quedar claro.
No estamos en contra del subsidio a los compatriotas del Amba. Es fundamental acompañar a los argentinos todos en estos momentos complejos. Pero estamos absolutamente enfrentados con la decisión de determinar que este acompañamiento solo se destina a una jurisdicción, cuando los recursos que se destinan para ello surgen del Impuesto a los Combustibles Líquidos que pagamos todos.
Este impuesto tiene destino específico y federal que se incumple desde la Nación. Es destinar lo que nos corresponde por lo que aportamos en subsidios para el transporte de los ciudadanos también de primera del Interior, es reparar y mantener las rutas que ponen en riesgo la vida de la gente, todo especificado en el destino del Impuesto o, de lo contrario, quitar el impuesto para todo el interior y entonces se reduce la presión sobre uno de los componentes básicos del valor del boleto, baja el costo de la logística y comenzamos un nuevo contexto. Pero así como hoy ocurre, no va más. Aportar y aportar, para que quede solo en Amba y no recibamos lo que nos corresponde, es un despropósito que debe terminar ya.
Es abandono que se multiplica con decisiones que se toman desde despachos aislados de la realidad cotidiana de la gente. Otro ejemplo de horror es la discontinuidad espantosa hecha a los hachazos del Plan Remediar, dejando solo seis medicamentos de casi 128. Están jugando directamente con la vida de miles de argentinos que quedan a la deriva.
No tenemos más desgracias porque las provincias y los municipios del país nos hacemos cargo, no porque tengamos los recursos, al contrario. Nos afecta tremendamente nuestros presupuestos y estamos con nuestras cajas al límite, impidiendo la correcta prestación de otros servicios que sí son nuestra responsabilidad.
Nosotros también queremos y tenemos cuentas ordenadas, déficit cero. Pero no a costa de incumplir y abandonar a nuestros vecinos. La diferencia está en que nosotros no priorizamos planillas de cálculo, porque tenemos al vecino de frente, cara a cara, tiene rostro, tiene alma, tiene nombre, son familias angustiadas y desesperadas. Vengan al Interior, recorran, escuchen, comprendan la realidad y verán.
Nos asiste la razón y no vamos a dejar de exigir lo que nos corresponde. Todo tiene un límite y se ha pasado. Haremos los reclamos para que el Congreso de la Nación y los representantes de nuestras provincias decidan si defienden a sus vecinos o defienden los intereses de estas decisiones nacionales. Es el momento de asumir responsabilidades en serio.
Los Municipios estamos hartos, pero no vencidos. Jamás nos rendiremos, porque al mirar a nuestros costados tenemos a nuestros vecinos que esperan que seamos dignos representantes. Y lo seremos, que nadie tenga duda alguna de ello.



