Rosario comienza a implementar este lunes 8 de junio el sistema de juicio por jurados, un mecanismo que incorpora a ciudadanos comunes en la definición de veredictos para determinados delitos graves. Se trata de un día histórico para la ciudad ya que representa un cambio de paradigma en el proceso de juzgamiento. El debate se extenderá hasta el jueves 11 de junio y podrá seguirse en vivo a través del canal oficial de YouTube del Poder Judicial de Santa Fe.
El primer proceso bajo esta modalidad está vinculado a un caso de femicidio ocurrido en 2025. Allí, doce personas seleccionadas especialmente para integrar el jurado deberán escuchar las pruebas, los testimonios y los argumentos de la fiscalía y la defensa antes de resolver si el acusado es culpable o inocente. Este cuerpo será seleccionado durante la mañana de hoy.
El debate estará presidido por la jueza Eleonora Verón, la acusación será sostenida por el fiscal Alejandro Ferlazzo, y la defensa técnica estará a cargo de la defensora pública Nora Gaspire. Las audiencias empezar hoy y se extenderán con las declaraciones testimoniales y la producción de pruebas hasta el jueves, cuando se produzcan los alegatos finales antes de la deliberación del jurado.
“Las personas van a escuchar esta historia, van a escuchar a los testigos, la prueba y la teoría de caso de la fiscalía y la defensa. Luego de que esto culmine van a tomar una decisión de culpabilidad o de no culpabilidad”, había explicado Matías Traico, integrante de la Oficina de Juicios Orales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), en diálogo con El mejor día de la semana (Radio 2).
Aunque el juez seguirá presente durante todo el proceso, el veredicto quedará exclusivamente en manos del jurado popular. “El juez va a seguir estando, pero lo cierto es que la decisión la toman los doce ciudadanos”, remarcó Traico.
La tarea del magistrado será posterior y estará relacionada con la eventual condena. “Luego del veredicto se realiza el juicio de cesura, donde el juez determina la cuantía o el monto de la pena”, señaló.
La ley santafesina establece que el fallo debe ser unánime, es decir, las doce personas deben coincidir en la decisión final. Si eso no ocurre, el jurado deberá continuar deliberando. “Si se sostiene la discordancia puede declararse un jurado estancado y ahí existe una metodología especial. Pero estadísticamente en un 90% de los casos el jurado logra unanimidad”, sostuvo el funcionario judicial.
No todos los delitos podrán juzgarse bajo esta modalidad. La ley provincial limita el sistema a casos considerados especialmente graves. Entre ellos figuran los homicidios calificados, los abusos sexuales seguidos de muerte, los homicidios en ocasión de robo y los hechos donde intervengan policías o penitenciarios en enfrentamientos armados.
“Un robo en la calle no va a ir a juicio por jurados. Se estableció así para los casos más graves y eventualmente con el correr del tiempo quizás se sumen otros delitos”, detalló Traico.
Jurado
Uno de los aspectos centrales del nuevo sistema será la selección del jurado. La ley establece que al menos 36 personas deberán presentarse a la audiencia inicial, donde tanto la fiscalía como la defensa podrán hacer preguntas y descartar candidatos. El objetivo será conformar un tribunal “lo más imparcial y objetivo posible”.
Antes incluso de ingresar al Centro de Justicia Penal, los posibles jurados deberán completar una declaración jurada donde informarán si conocen al fiscal, al defensor, al juez, a la víctima o a cualquiera de las partes involucradas.
“Si conocemos que tiene relación con alguna de las partes, esa persona va a ser apartada del jurado. Y si miente, hay que tener en cuenta que se trata de una declaración jurada”, advirtió Traico.
El sistema santafesino contempla la participación de doce jurados titulares y dos suplentes. No podrán integrar el jurado abogados, escribanos, integrantes de fuerzas de seguridad, funcionarios judiciales, militares, personas con antecedentes penales, menores de edad ni mayores de 76 años, entre otros casos previstos por la ley.
Otro de los puntos que genera debate es la posibilidad de apelación. Según explicó el integrante del MPA, cuando el jurado declara la inocencia de una persona, esa decisión no puede ser revisada.
“La no culpabilidad es inapelable porque se entiende que habló el pueblo y tomó una decisión correcta. Ahora, cuando hay culpabilidad, ahí sí podría haber instancias de apelación. Es una discusión muy presente entre quienes están a favor y en contra del sistema”, concluyó.



