La maniobra es “billar interplanetario”: Psyche robó parte del impulso orbital de Marte para ganar velocidad sin gastar propelente. La sonda sobrevoló el Planeta Rojo el 15 de mayo a 19.848 km/h y a 4.500 kilómetros de distancia. La asistencia gravitatoria le ahorró toneladas de combustible y la puso en rumbo al asteroide 16 Psyche, al que llegará en 2029.
La nave espacial Psyche de la Nasa sobrevoló Marte el viernes 15 de mayo, acercándose más al Planeta Rojo que cualquiera de sus pequeñas lunas. Pero la maniobra, programada con precisión, no fue diseñada para estudiar Marte, según publicó el sitio especializado Space.com.
En cambio, Psyche pasó a toda velocidad junto al planeta para usarlo como una especie de catapulta celestial en su viaje hacia el asteroide Psyche, rico en metales, que le da nombre. La sonda pasó a unos 4.500 kilómetros de Marte, que desde principios de mayo parecía cada vez más grande y brillante en la vista de la nave.
El viernes, el encuentro se produjo a una velocidad aproximada de 19.848 km/h, según la Nasa. Este sobrevuelo aumentó la velocidad de Psyche y, lo que es más importante, modificó su trayectoria hacia su destino, el asteroide 16 Psyche, que orbita alrededor del Sol entre Marte y Júpiter.
Flyby over Syrtis Major Planum and Isidis Planitia
Mars captured by the Psyche spacecraft on 2026-05-15 at 19:40:16 to 19:55:14 UTC from 5.49 to 8.09 thousand km away. pic.twitter.com/GbsmpAKypB— ��conspiracy_slayer�� (@conspiracyslyr) May 17, 2026
Por qué importa el asteroide 16 Psyche
Los científicos creen que la roca espacial de 280 kilómetros de ancho podría ser el núcleo metálico expuesto de un protoplaneta destrozado: un componente primordial de los mundos rocosos cuya corteza y manto probablemente se desintegraron en colisiones catastróficas hace miles de millones de años. De confirmarse, la misión ofrecería a la humanidad su primera visión directa del material que normalmente se encuentra enterrado en las profundidades de planetas como la Tierra.
El sobrevuelo del viernes marcó uno de los hitos más importantes de la misión, ya que permitió ahorrar combustible valioso al tiempo que colocaba la nave espacial en la trayectoria adecuada para alcanzar el asteroide en 2029.
Esta maniobra fue un ejemplo de una de las técnicas más importantes en los vuelos espaciales modernos, conocida como asistencia gravitatoria. Al sobrevolar cuidadosamente un planeta en movimiento, las naves espaciales pueden ganar velocidad, cambiar de dirección y conservar combustible, lo que permite que las misiones viajen más lejos y más rápido de lo que permitirían los cohetes por sí solos.
16 Psyche is a metal-rich asteroid located between Mars and Jupiter, about 370 million kilometers from Earth.
Scientists believe it contains huge amounts of valuable metals like gold and platinum, making it extremely valuable.
To study it further, NASA Psyche mission has been… pic.twitter.com/0ZnKjrsuOr— Space and Technology (@spaceandtech_) April 17, 2026
Billar interplanetario: cómo funciona
El concepto puede parecer contraintuitivo, como si las naves obtuvieran energía gratis. Una nave acelera al caer hacia un planeta y luego desacelera al ascender para salir de su campo gravitatorio. Intuitivamente, esas ganancias y pérdidas deberían compensarse. Sin embargo, lo que hace posible esta maniobra no es simplemente la gravedad del planeta, sino el propio movimiento del planeta alrededor del Sol.
Marte se desplaza a gran velocidad por el espacio, cargando un impulso enorme mientras orbita. Al acercarse al planeta en un ángulo calculado y alejarse en otro, Psyche logró robar una pequeña fracción de esa energía orbital.
El intercambio se rige por la tercera ley de Newton: toda acción tiene una reacción igual y opuesta. La nave gana impulso al tomar prestada una cantidad infinitesimalmente pequeña de Marte, una transferencia imperceptible para el planeta pero transformadora para la misión. "Es inteligente, es barato y es extraordinariamente ingenioso... es un poco como el billar interplanetario", dijo Shadan Ardalan, científico de la Nasa que participó en la misión Juno a Júpiter.
Una técnica con historia
Las asistencias gravitatorias se usan desde 1959, cuando la nave soviética Luna 3 utilizó la gravedad de la Luna para fotografiar por primera vez su cara oculta. Las sondas Voyager aprovecharon una alineación de los planetas exteriores que ocurre una vez cada 176 años para ir de Júpiter a Saturno, y la Voyager 2 continuó hacia Urano y Neptuno. Cassini usó la gravedad de la Tierra, Venus y Júpiter para llegar a Saturno. New Horizons pasó cerca de Júpiter para acortar su viaje a Plutón.
Más recientemente, la misión Artemis 2 de la Nasa adoptó un principio similar, siguiendo una trayectoria de "retorno libre" que usa la gravedad de la Luna para traer a la tripulación de vuelta a la Tierra sin grandes encendidos de motores.
Rumbo al cinturón de asteroides
El encuentro con Marte le proporcionó a Psyche el equivalente a un cambio de velocidad de aproximadamente 2 kilómetros por segundo con respecto al Sol, según un artículo publicado en octubre que detalla la maniobra.
La nave utiliza propulsión solar-eléctrica: sus paneles solares convierten la luz en electricidad e impulsan la nave mediante la liberación de gas xenón cargado. El sistema es muy eficiente, pero genera un empuje mínimo durante largos periodos.
Lograr el mismo aumento de velocidad y cambio de trayectoria solo con propulsión habría sido extraordinariamente costoso y poco práctico, ya que requeriría cantidades de propelente que la nave no podría transportar, además de añadir peso y disparar los costes de lanzamiento. El sobrevuelo de Marte permitió que la gravedad del planeta hiciera gran parte del trabajo, ahorrando combustible para el resto del viaje.
Psyche abandonó Marte con un nuevo impulso y una trayectoria modificada, rumbo a un mundo metálico que podría revelar lo que se esconde en el interior de los planetas. Se espera que llegue al asteroide 16 Psyche en julio de 2029.



