La princesa Mette-Marit, futura reina de Noruega, habló por primera vez este viernes en una entrevista televisiva luego de casi dos meses de silencio y aseguró que fue “manipulada y engañada” por el fallecido norteamericano Jeffrey Epstein.
La publicación de una gran cantidad de documentos nuevos sobre el caso Epstein en Estados Unidos a finales de enero puso de manifiesto una correspondencia constante y, en ocasiones, de tono íntimo entre 2011 y 2014 entre la princesa y el financiero, muerto en prisión en 2019.
La princesa heredera, de 52 años, que se disculpó ante el rey Harald y la reina Sonja en un comunicado del 6 de febrero, no ha sido acusada de ningún delito.
Esta es la primera entrevista de Mette-Marit desde las revelaciones que, sumadas a otros escándalos, han empañado la imagen de la familia real noruega. “Por supuesto, hubiera preferido no haberlo conocido nunca”, dijo Mette-Marit durante la charla de unos veinte minutos con la cadena pública NRK, en la que estuvo acompañada de su esposo, el príncipe heredero Haakon.
“Para mí es sumamente importante asumir el hecho de que no investigué más a fondo su pasado, y asumir también haber sido tan manipulada y engañada”, añadió.
En la entrevista, Mette-Marit también puso fin a las especulaciones que circulaban sobre la naturaleza de su relación con Epstein. “Era una relación de amistad: para mí era, ante todo, un amigo. Pero si su pregunta es si la relación tenía otra naturaleza, la respuesta es no”, zanjó.
Según los mensajes divulgados por los medios noruegos, ella le escribió a Epstein en 2011 para contarle que lo había “buscado en Google”. “Sí, no me causó muy buena impresión”, comentó en aquel momento sobre lo que había encontrado en Internet, acompañando la frase con un emoticón de una cara sonriente.
En ese entonces, Epstein ya había sido condenado en 2008 a poco más de un año de prisión por solicitar los servicios sexuales de una menor. Ante las cámaras de NRK, la princesa, a veces al borde de las lágrimas, aseguró no recordar ese intercambio en concreto.
En 2012, cuando Epstein decía estar en París “en busca de una esposa”, ella le respondió que la capital francesa es “buena para el adulterio”, pero que “las escandinavas son mejores esposas”.
„Why has it been 7 weeks?“
„The family has been in a very demanding situation. I am the mother of a young man who has been in a demanding situation. In addition, my health requires a rest. I has developed more, so I need a lot of rest time.“
�� NRK pic.twitter.com/H63ZkckLgY— ChristinZ (@ChristinsQueens) March 20, 2026
La princesa se emocionó al hablar de las víctimas de los abusos sexuales de Epstein: “Merecen justicia y creo que aún no la han obtenido”. Tras reiterar que solo existía una “relación de amistad” con el pedófilo, Mette-Marit habló de su estancia de cuatro días en Palm Beach en 2013, asegurando que nunca había visto menores ni nada ilícito en la casa de Epstein.
Pero añadió que, en una de sus últimas noches, “me puso en una situación que me hizo sentir tan insegura que llamé a Haakon”. Aunque la relación se mantuvo a lo largo de los años “porque era un manipulador hábil y logró usar a un amigo en común para ganarse mi confianza”. Se sintió “un poco insegura” al término de uno de ellos, señaló el príncipe Haakon.
“Entendí que era alguien malo, con quien la gente no debería tener contacto. Y vi de cerca cómo chantajeaba a otros”, indicó, en la versión escrita de la entrevista, publicada en el sitio web de NRK.



