Más de 170 millones de ciudadanos en Estados Unidos se encuentran bajo alerta por una gigantesca tormenta de nieve denominada Fern que azota al sur del país.
Meteorólogos lo definieron como un “evento potencialmente catastrófico” producido por un vórtice polar extendido que afectará a varios estados, desde Texas hasta las Carolinas.
Las zonas más afectadas por la supertormenta de nieve son: Texas, Oklahoma, Louisiana, Arkansas, Misisipi, Alabama y Tennessee. El Servicio Nacional de Meteorología emitió un alerta para la región central y norte del estado de Texas, que durará desde el viernes a la noche hasta el sábado a la noche.
El primer factor para la tormenta fue el aire ártico que descendía desde Canadá. Por este fenómeno, escuelas públicas de la zona centro-norte del país tuvieron que cancelar sus clases este viernes.
El frío era tan intenso que la sensación térmica en Chicago, Illinois, podría caer hasta los -40 grados Celsius, provocando la congelación en apenas diez minutos para quienes estuvieran en las calles.
Expertos climáticos informaron a la agencia AP que por la supertormenta podrían acumularse 1,5 o hasta 3 centímetros de hielo, y aseguraron que “podría ser catastrófico” debido a los cortes de electricidad generalizados o complicaciones en las carreteras, entre otras consecuencias.
Científicos afirmaron que el evento se originó por que un vórtice polar extendido comenzó a enviar una ola de frío ártico hacia el sur.
Según el sitio web de seguimiento FlightAware, más de 1.000 vuelos se retrasaron o cancelaron en todo el país el viernes antes de la tormenta, mientras que para el sábado ya se habían notificado más de 1.400 cancelaciones.
Según informaron EFE y AFP, en el año 2021 la tormenta invernal Uri dejó a más de 4.5 millones de usuarios sin electricidad. En aquella ocasión se vio afectado el suministro de agua, y se registró un saldo de 246 personas muertas.
Qué es un vórtice polar
El vórtice polar es una región de aire frío y baja presión que circula en sentido antihorario por encima del Ártico, en la estratósfera, a unos 10 a 50 kilómetros por encima de la superficie de la Tierra.
En un invierno típico, forma un sistema relativamente compacto y circular que ayuda a mantener el aire más frío confinado en las latitudes septentrionales.
Cuando grandes ondas atmosféricas se forman más cerca del suelo, pueden viajar hacia arriba y desestabilizar el vórtice polar. Eso hace que el aire frío se expanda mucho más hacia el sur, como el evento que está azotando esta semana en Estados Unidos.



