Cinco siglos atrás, sin un nombre definido aún, apenas como un puñado de islotes separados, bien al sur de las costas de América, las hoy islas Malvinas eran dibujadas en mapas de cuero y tinta por los primeros expedicionarios europeos. Son trazados lejanos de los años 1500, mezcla de observación, proyección, intuición y pericia de cartógrafos enviados por los imperios de la época.
Más que dibujos, algunos precisos, otros hermosos, son las huellas de la importancia estratégica de un territorio que excede al reclamo de soberanía nacional. Una selección de diez mapas y planos antiguos es el primer eje de la muestra que inaugura este viernes: “Malvinas en Imágenes. Historia, Posguerra, Regresos”.
"El propósito no es demostrar que las islas son argentinas, porque eso ya está muy bien documentado. El objetivo es exponer la enorme importancia estratégica del archipiélago. Es una respuesta a los que dicen: «Las islas no importan». Le importaban a todo el mundo desde mucho antes que existiera Argentina”, adelanta a Rosario3 Darío Barriera, director de Investigaciones Socio Históricas Regionales (Ishir) del Conicet Rosario y coordinador de la exposición.
“Malvinas en Imágenes” fue pensada y armada por miembros del Programa Malvinas y Atlántico Sur de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, investigadores del Ishir (Conicet) junto al Centro de Exsoldados Combatientes de Rosario. Incluye una segunda y tercera parte con cartas personales, fotos, entrevistas y videos de los veteranos.
La muestra conecta entonces aquella prehistoria de Malvinas con la posguerra y el regreso. Contiene materiales que nunca se vieron en Rosario. Son, en total, 44 imágenes, una por cada año del aniversario del conflicto bélico que se inició el 2 de abril de 1982.
La inauguración será este viernes 10 de abril en el Espacio Cultural Universitario (ECU), San Martín 750, y se podrá recorrer hasta el 9 de mayo. Habrá visitas guiadas por los investigadores y también por los excombatientes del Gran Rosario (las escuelas pueden coordinar vía mail, ver datos al pie de la nota). Forma parte de una jornada más amplia en donde habrá exposiciones y mesas de debate.
Los primeros mapas
El mapa que abre el recorrido es de 1513 y es “arquetípico de la época”. Aparece un primer perfil casi acostado del continente y debajo, al este de la hoy Tierra del Fuego, unos peñones. “Lo imprimimos completo con la interpretación porque tiene muchas dificultades para ser apreciado”, dice Barriera y aclara: “La persona que vaya a acercarse a este mapa va a necesitar una explicación. Por eso va a haber visitas guiadas”.
Esa pieza es de un cartógrafo conocido como Piri Reis pero su nombre verdadero era Ḥājjī Meḥmed. Era musulmán y trabajó para la corona portuguesa. Pintó por primera vez la costa atlántica americana casi en su totalidad.
Como era costumbre en esa época, los mapas no se hacían mientras se navegaba sino en talleres. Era una elaboración compleja sobre materiales muy sensibles. En este caso, fue sobre cuero y tinturas de distintos colores: rojos, azules y negros que son originales pero fueron retocados. Hace cinco siglos, nació como un dibujo colorido.
En el contorno, se notan los perfiles de lo que hoy son Colombia, Venezuela, Brasil, y un hueco que es la bahía de Samborombón. Y bien abajo, al sur de una silueta americana extraña, se ven unas islas separadas del continente. Eso sugiere, de una forma intuitiva y en base a algunas fuentes documentales, que esas rocas registradas son las Malvinas.
Sin embargo, un estudio negó esa hipótesis y planteó que la primera representación geográfica que incluye a esas islas es recién de 1521, como parte de la expedición de Fernando de Magallanes.
“Ocho años después de aquel primer mapa, Pedro Reinel dibuja con toda claridad el archipiélago de Malvinas. Lo ubica prácticamente en el mismo lugar que lo ubicamos ahora. Sobre este no hay duda, sobre el anterior sí”, dice Barriera y agrega que existe otro ejemplar, de Andrés de San Martín, que se hace con la misma información y se conoce recién en 1580.
En ese gráfico de San Martín se presenta a Malvinas como “Islas de Sansón”. En cambio, el de Reinel no tiene nombre y se construye desde una mirada cenital desde el Polo Sur, que no se conocía: “Solo se calculaba dónde estaba el Polo y tiene una exactitud, una precisión, asombrosa por la cantidad de siglos que faltaban para averiguar toda la información que nosotros necesitamos hoy para localizar un punto en el mapa”.
“Eso está hecho con cálculos astronómicos, nada más”, dice el investigador sobre esa expedición que lo más al sur que llegó fue al estrecho de Magallanes. “También es muy impresionante que ya está detectada la isla grande de Tierra del Fuego y está muy bien ubicado el archipiélago malvinense”, agrega.
Todavía no eran las “Malvinas”. Ese nombre se lo pusieron los franceses a partir del siglo XVII. Navegantes del puerto de Saint-Malo exploraron la zona y su denominación, “Malouines”, se extendió porque lo empezaron a usar los marineros. Los británicos, en cambio, le dieron el nombre del conde de Falkland y sus primeros mapas fueron, en realidad, copia de las cartografías francesas con los nombres en inglés agregados arriba.
Los originales de esos dos primeros mapas de la muestra están en un archivo de Estambul. Al margen de la curiosa ubicación de esos documentos, lo que expone ese dato es la variedad de las fuentes internacionales de las copias que se presentan en la muestra coordinada por Barriera.
La enumeración dimensiona el trabajo hecho: el Archivo General de Indias en España, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, el Palacio Topkapi de Estambul, las bibliotecas nacionales de Brasil y de España, el Museo Malvinas de Argentina, el Archivo General de la Nación (AGN) y la documentación propia de Ishir Conicet Rosario.
Gigantes y monstruos
En orden cronológico, la exposición sigue con la pintura de Diego Gutiérrez hecha en 1562. Fue un cartógrafo portugués al servicio de España. Su trabajo, además de un mapa, es una obra de arte que refleja los grandes miedos y desafíos de aquellos expedicionarios de la Europa codiciosa y conquistadora. Hombres que cruzaban un océano sin saber qué había.
Monstruos marinos, tempestades o barcos hundidos alertan del otro lado del estrecho de Magallanes. “Podés encontrar cuál era la parte más complicada del viaje, en donde todo el mundo se quedaba y te indica que posiblemente tu viaje terminaba ahí”, suelta Barriera a tono con la épica cartográfica.
Sobre el continente, sobresale la “Tierra de Patagones con los gigantes apreciados desde Magallanes”. Al este, por el Atlántico, una figura que representa a “la corona de Castilla que ha vencido a los monstruos y le canta victoria”, describe el especialista.
“No solo es precioso –sigue Barriera–. Ya aparece Puerto San Julián, la isla de Los Patos; Diego Gutiérrez cartografía muy bien la Patagonia. También figuran el río Carcarañá o Puerto Gaboto, entre otras referencias de nuestra zona. Es malo desde el punto de vista, si se quiere, gráfico, en relación al mapa anterior de 1513. Parece una vuelta atrás. Sin embargo, el conocimiento es mucho mayor porque registra muchos ríos de la Patagonia que desembocan en el Atlántico, que ya son conocidos. Son los reservorios de agua dulce donde paraban a alimentarse, a cazar focas, lobos, etcétera. Y al costado, están las islas de Sansón, que son las Malvinas”.
“Malvinas es tan importante que nos precede 500 años”
Ni demostrar que las islas son argentinas (porque eso ya está claro por una multiplicidad de argumentos), ni debatir sobre el conocimiento astrológico de avanzada, ni quedarse solo con la belleza expresiva de las obras, la selección de los mapas de Barriera tiene otro objetivo. “El propósito es mostrar la enorme importancia estratégica que tenía el archipiélago desde comienzos del siglo XVI. Es una respuesta a aquellos que dicen: «Las islas no importan». Mi respuesta es que las islas le importaban a todo el mundo desde mucho antes que existiera en Argentina”, define.
“Sí –refuerza el doctor en Historia, profesor y escritor–, el archipiélago malvinense es muy importante para todos los imperios del mundo desde antes que existan los estados nacionales. La discusión por Malvinas es tan importante que nos precede 500 años”.
Sobre la disputa de soberanía, reflexiona: “La documentación que ayuda a demostrar los títulos argentinos sobre las islas es un trabajo que está bien hecho, no hay nada que agregar. La recuperación de las islas por vía diplomática no es negada porque falta un documento. Se nos niega porque estamos mal en la relación de fuerzas. Nada más”.
Años después de esos mapas diseñados para abrir en las mesas de los barcos, de alrededor de 1,20 metros por 0,80, la muestra continúa con planos de las islas del siglo XVII y XVIII.
“Algunos ejemplares contrastan el trabajo de los franceses –los primeros en colonizar las islas– y los que se hicieron durante los dos primeros años del gobierno español de Malvinas. Se nota que buscaban un conocimiento profundo de la orografía (relieve terrestre), de los caminos y de los ríos para utilizarlos como insumo militar”, dice Barriera sobre el aporte de su trabajo al conocimiento de la época.
También se exponen documentos de las construcciones españolas, como una capilla y una casa de gobierno. El último archivo es un plano de 1774. Es de logística, con las posiciones de los británicos en Puerto Egmont. “Es una planta figurativa que le dice a los españoles cómo estaba instalado el enemigo, información para un ejercicio táctico”, explica.
El historiador destaca lo difícil que fue elegir solo diez documentos entre los 200 mapas que tiene como fruto de sus investigaciones. Su norte, en este caso, fue exponer la prehistoria de Malvinas. Una forma de visualizar el valor estratégico de un territorio que siempre estuvo en disputa.
Ficha de la muestra, debate y visitas
"Malvinas en Imágenes. Historia, Posguerra, Regresos”. Cuándo: Desde el viernes 10 de abril, de 9 a 18. Dónde: ECU (San Martín 750). Entrada: Libre y gratuita.
Investigación, Guión y Curaduría: Darío G. Barriera (ISHIR, CONICET, UNR), Mila Kobryn (UNR) y Milena Orayen (UNR). Montaje: Gabriela Rodi y equipo del ECU.
Visitas guiadas. Martes 14, 21 y 28 de abril, más el 5 de mayo, a las 9.30. Jueves 16, 23 y 30 de abril, más el 7 de mayo, a las 15.30. Duración: 40 minutos.
Escuelas: para más información, escribir al mail espaciocultural@unr.edu.ar. Asunto: “Solicitud visita guiada”.
Además, habrá una jornada de ponencias con mesas: "Pensar Malvinas Hoy. Perspectivas Históricas y Debates Contemporáneos”. Viernes 10 de abril, de 9 a 18. Programa completo en este link.
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