Un nuevo episodio de extrema violencia sacudió las inmediaciones de la Casa Blanca, Estados Unidos. Este sábado por la tarde, un hombre armado comenzó a disparar a pocos metros del edificio, lo que provocó la respuesta inmediata del Servicio Secreto, que terminó matando al atacante. El presidente Donald Trump se encontraba dentro del complejo oficial en ese momento, pero las autoridades confirmaron que resultó completamente ileso. Horas más tarde, se supo quién era el atacante.

Se trata de Nasire Best, de 21 años, quien cayó abatido por los agentes del Servicio Secreto luego de presentarse armado y abrir fuego directamente contra el puesto de control del complejo presidencial.

Según fuentes citadas por la prensa norteamericana, el joven llegó a efectuar apenas unos pocos disparos antes de que los efectivos federales reaccionaran, lo balearan y lograran reducirlo en el lugar.

Un historial de obsesión con la Casa Blanca y amenazas a Trump


El nombre de Nasire Best ya figuraba en los radares de las fuerzas de seguridad federales. 

Según una investigación de la cadena CNN, los roces del joven con el Servicio Secreto arrancaron en junio de 2025. En aquella oportunidad, terminó detenido tras bloquear uno de los carriles de acceso a la Casa Blanca mientras gritaba a viva voz que él era “Dios”. A raíz de ese delirio, la Justicia ordenó derivarlo al Instituto Psiquiátrico de Washington para que le hicieran peritajes de salud mental.

El episodio generó preocupación tanto en el ámbito político como mediático, dado el nivel de seguridad que habitualmente rodea al complejo presidencial. (Foto: EFE) 
El episodio generó preocupación tanto en el ámbito político como mediático, dado el nivel de seguridad que habitualmente rodea al complejo presidencial. (Foto: EFE) 

Lejos de calmarse, la actitud del atacante volvió a encender las alarmas apenas un mes después. En julio de 2025, Best fue arrestado otra vez, pero esta vez por intentar colarse a la fuerza a través de una de las entradas para vehículos del predio oficial. Después de ese segundo intento de intrusión, un juez le impuso una orden de restricción que le prohibía terminantemente acercarse a los terrenos presidenciales.

Con el trágico desenlace de este sábado, los investigadores policiales pusieron la lupa sobre su actividad digital.

En sus perfiles de redes sociales, las autoridades detectaron posteos delirantes donde el tirador afirmaba ser “el verdadero Osama bin Laden” . hallaron al menos un mensaje explícito en el que manifestaba sus intenciones de atentar y hacerle daño a Donald Trump.