La próxima subasta de bienes incautados al delito en la provincia de Santa Fe despertó un interés sin precedentes. Con un total de 5.411 personas registradas, el evento que se llevará a cabo el jueves que viene en el Salón Metropolitano de Rosario marca un hito de participación, atrayendo a interesados de las 23 provincias argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La jornada contará con el remate de 150 lotes que incluyen desde automóviles y motocicletas hasta un avión.
Esta iniciativa, gestionada a través de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad), busca reinsertar en el circuito legal activos que fueron obtenidos mediante actividades ilícitas, destinando los fondos recaudados a recursos para la comunidad.
Uno de los puntos clave de este remate es el estricto control sobre los participantes. Para evitar que los bienes regresen a manos de organizaciones delictivas, cada inscripto es sometido a un cruce de datos con el Ministerio de Justicia y Seguridad y la Policía de Investigaciones. Además, para garantizar la tranquilidad de los compradores, el Gobierno provincial implementa un bloqueo de dominio: los vehículos reciben nuevas patentes que eliminan cualquier vínculo registral con sus antiguos dueños
La principal diferencia con las anteriores jornadas radica en la amplitud federal de la convocatoria, ya que se registraron participantes de todas las provincias argentinas.
Esta será la quinta edición bajo la actual administración santafesina. En los cuatro remates previos, la recaudación superó los 3.500 millones de pesos. Según las autoridades, el objetivo de la Aprad es dar utilidad social a los objetos secuestrados, ya sea mediante su venta, su donación a instituciones de beneficencia o su asignación a fuerzas de seguridad y organismos educativos.
Entre los bienes más llamativos de esta edición se destaca una aeronave.



