Un joven mató de un palazo a un hurón que vivía en un árbol de la zona de La Fluvial, frente al Monumento a la Bandera. El hecho ocurrió este domingo a la tarde y quedó registrado en un video que se viralizó rápidamente, causando indignación. Por el brutal ataque hay una denuncia presentada y ahora se trata de preservar a la pareja y una cría de la especie que habitan en un sector de pescadores, entre los árboles. 

Especialistas explicaron al programa Telenoche Rosario (El Tres) que muchas especies silvestres aparecen en el ejido urbano por la crecida del río y explicaron cómo actuar en caso de encontrarse con una especie poco habitual. En las últimas horas, también se difundieron imágenes de un yacaré en el río Paraná arriba de un gran camalote y se popularizó una familia de carpinchos que hace tiempo vive en un área del club Regatas de zona norte.

     

El ataque al hurón ocurrió este domingo cerca de las 17.30 en inmediaciones de la estación Fluvial. El joven que lo mató le dio un palazo y de un solo golpe lo dejó moribundo hasta que después murió, según contaron testigos.

Testigos que filmaron el hecho dijeron que el animal se escondía en un ficus y no representaba ningún peligro para las personas, ya que incluso muchos lo alimentaban con galletitas.

Contaron que el muchacho que lo atacó dijo que creyó que era un zorrino que despediría olor para justificar el golpe que causó indignación entre las personas que lo vieron morir.

La Policía provincial tomó intervención tras el hecho, aunque no halló los restos del animal muerto, según dijo a El Tres Daniel Ojeda Medina, de la Brigada de Rescate Animal local.

El agente policial añadió que la fuerza no tuvo acceso todavía al video del hurón que se viralizó. Dijo que al autor del palazo se le aplicará “la ley nacional de maltrato animal”.

“La fauna silvestre no se toca, en caso de encontrar un animal hay que dar aviso al 911 porque muchas veces se encuentran en estado de amenaza y tenemos que cuidarlos”, explicó Ojeda Medina al programa Telenoche Rosario.

Además, contó que estas especies poco habituales suelen aparecer con la crecida del río Paraná.

De la misma manera, este lunes se difundió la foto de un yacaré en un camalote frente a la costa de Rosario.

Un camalote transporte un yacaré por el río (El Tres). 
Un camalote transporte un yacaré por el río (El Tres). 

Cómo actuar


Franco Peruggino, referente de la organización Mundo Aparte, manifestó que el maltrato animal es lo último que hay que hacer y, si un animal silvestre da miedo o genera alguna duda, hay que alejarse.

“No es un animal que te vaya a atacar, pero lo último que corresponde es atacarlo nosotros, porque somos los racionales y ellos también viven en este ecosistema, son nuestros vecinos”, explicó.

La recomendación, según el experto, es “alejarse, no tratar de tocarlo ni de alimentarlo”.

“Si está en riesgo, avisar a las autoridades. Pero, si no, dejarlo que haga su vida, no tratar de capturarlo y mucho menos agredirlo, como sucedió con el hurón”, dijo Peruggino.

     

El referente ecologista también dijo que esta aparición de especies poco habituales es consecuencia de la altura del Paraná. “El río está alto, por suerte a niveles que hace muchos años no teníamos, y eso hace que veamos más animales estos días. Y no es el único caso. Desde nuestra ONG, Mundo Aparte, lo decimos todo el tiempo: velamos por la convivencia con la fauna silvestre. Los animales del humedal también vienen para este lado cuando el río crece, cuando hay quemas o cuando las condiciones los desplazan. Lo único que hay que hacer es respetarlos y compartir el ambiente”, indicó.

Además, dijo que por la crecida del río “vamos a ver este tipo de situaciones con más frecuencia, y los reptiles aún más en días de calor, cuando tienen mayor actividad: yacarés, tortugas, lagartos, serpientes”.

“Hay que estar alerta, no acercarse, no intentar manipularlos y avisar a las autoridades si el caso requiere intervención. Si no, no intervenir y dejar que el animal siga con su vida en paz, entendiendo, una vez más, que podemos convivir y que son nuestros vecinos de enfrente”, concluyó.

Familia de carpinchos


Un ejemplo de esa convivencia entre fauna silvestre y humanos la dieron los carpinchos del club Regatas de Rosario, que, a pesar de estar asentados en esa entidad desde hace varios años, en los últimos días se viralizaron tras la polémica con la especie en Nordelta.

En la zona norte de Rosario, en un talud del reconocido club, vive una mamá capibara con sus siete crías.

Aunque están retirados del contacto con los socios, existe buena convivencia y ya se adaptaron a su hábitat.