El conflicto universitario suma un nuevo capítulo con una medida de fuerza que se extenderá durante toda la semana. En este marco, el secretario general del gremio de los docentes de las facultades rosarinas (Coad), Federico Gayoso, trazó un duro diagnóstico sobre el impacto del desfinanciamiento nacional en la Universidad Nacional de Rosario, advirtiendo sobre una preocupante fuga de profesionales y el vaciamiento de la institución.

El paro de los docentes universitarios se lleva a cabo en reclamo de que se cumpla la ley de financiamiento universitario. La protesta se extenderá hasta el 2 de mayo inclusive. Además, durante estos días se realizará una asamblea para definir los pasos a seguir, en la antesala de lo que será, el 12 de mayo, la cuarta marcha federal en defensa de la educación pública en la Argentina.

En diálogo con Radio 2, Gayoso no dudó en señalar al gobierno nacional como el principal responsable de la situación actual. “Hoy realmente estamos atravesando una de las peores crisis del sistema universitario y esto tiene que ver con una decisión política de este presidente de desfinanciarlo”, afirmó el dirigente, que consideró que la gestión central “le declaró la guerra desde el día uno a toda la clase trabajadora”.

Uno de los puntos más críticos que expuso el representante de Coad es el deterioro de los ingresos, lo que repercute directamente en la retención del talento académico. Según detalló, en la actualidad un docente sin antigüedad, con jornada completa de ocho horas diarias de lunes a viernes, percibe una suma inferior a un millón de pesos. “Estamos hablando de 970, 980 mil pesos con los descuentos que tiene ya nuestra obra social”, puntualizó.

Esta depreciación salarial generó un fenómeno alarmante en las facultades. “El éxodo en estos últimos dos años fue muy importante. Gente muy formada, con cargos concursados, que se están yendo. Por otro lado, vemos la contracara de esto de concursos que quedan desiertos porque no se presenta nadie”, lamentó Gayoso. El secretario general de la Coad explicó que las convocatorias que antes eran muy disputadas hoy no atraen postulantes debido a que el sueldo no permite sostener de manera digna la vida familiar.

Más allá de los salarios, el vaciamiento también afecta los gastos de funcionamiento, el mantenimiento de los edificios y la compra de materiales de estudio. Gayoso ilustró esta precariedad al referirse al trabajo diario en las aulas prácticas: “Los compañeros que laburan en laboratorios nos comentan que por ahí para poder llevar adelante una experiencia o explicar un fenómeno, tienen que recurrir a cuestiones artesanales tratando de reemplazar todo lo que no hay con el ingenio y la creatividad, y muchas veces no es suficiente”.

De cara al futuro inmediato y a la próxima movilización, el referente sindical dejó en claro que no serán espectadores silenciosos frente al ajuste. Si el gobierno no da marcha atrás, advirtió que la situación empeorará en todos los aspectos, con menos docentes formados, menos estudiantes y equipamiento roto que no se podrá reparar.

“Realmente no sé cuál es el plan del gobierno, si lo que quiere es privatizarlo o simplemente bajar la calidad del sistema universitario público para que el que pueda vaya a una privada”, reflexionó. Finalmente, concluyó con un firme mensaje de resistencia: “Nosotros vamos a defender el sistema universitario como lo conocemos. Siempre decimos que queremos defender esta universidad para transformarla y que sea lo que el pueblo necesita, pero si deja de existir, nunca vamos a poder transformar”.