Una fotografía titulada “Último picnic”, tomada en 1917 en Canadá, se volvió viral tras despertar una insólita teoría: un presunto viajero del tiempo habría quedado capturado en la imagen.
La foto muestra a un grupo de adultos y niños reunidos en una ladera. Las mujeres visten faldas largas hasta el suelo y los hombres llevan chaquetas formales y sombreros bombín, tal como dictaba la moda de principios del siglo XX. Sin embargo, una figura rompe por completo con la escena, según publicó el medio británico The Mirror.
En el centro del grupo aparece un hombre con el cabello despeinado, sin sombrero, vistiendo una camiseta holgada y pantalones cortos. Su atuendo, impensado para la época, lo hace parecer salido directamente del siglo XXI. En redes sociales ya lo bautizaron como el “hombre surfista”.
El detalle no pasó inadvertido ni siquiera para los demás protagonistas de la foto. Un caballero a la izquierda lo observa con aparente incredulidad, mientras que una dama a su lado parece señalarlo con la mano.
El hallazgo que encendió la polémica
La imagen fue redescubierta por el creador de contenido Jamie D. Grant en el libro The Great Cape Scott Story, de Lester Ray Peterson, publicado en 1974. En un video que subió a sus redes, Grant analiza la escena: "Fíjense en el grupo, su ropa, sus sombreros. Incluso en cómo se sientan posando para una foto. Ahora miren bien: tiene la cabeza descubierta, el pelo, los pantalones cortos. El hombre de la izquierda lo mira con incredulidad. ¿Acaso un misterioso viajero logró lo imposible?".
El clip desató miles de comentarios. “De pequeño hojeaba este libro y me fijé en esta foto. No solo es real, sino que en aquel momento me pareció que su ropa era inapropiada para la ocasión. Todavía me da escalofríos", escribió un usuario. Otro agregó: ”Parece que lo agarraron desprevenido en la foto. Sin duda, parece de otra época".
¿Viajero del tiempo o explicación lógica?
Pese al entusiasmo de muchos, no todos aceptan la teoría. Especialistas en historia de la vestimenta recuerdan que, si bien era poco común, los pantalones cortos ya existían en 1917 y se usaban para actividades deportivas o trabajo rural. También señalan que el aspecto "despeinado" podría deberse al viento o a que el hombre no estaba posando formalmente.
Otros apuntan a errores de datación de la foto o a que el sujeto simplemente vestía de forma poco convencional para un picnic familiar. Por ahora, no hay evidencia concluyente que respalde la hipótesis del viaje temporal.
La fotografía del "Último picnic" se suma así a una larga lista de imágenes históricas que alimentan teorías conspirativas: desde relojes de pulsera en pinturas medievales hasta celulares en películas de Chaplin.
Sea un descuido de la moda, un montaje o algo imposible de explicar, la imagen logró lo que pocas fotos centenarias consiguen: hacer que millones se pregunten si el pasado y el futuro alguna vez se cruzaron en una ladera canadiense.



