El cielo nublado de Rosario contrastaba este miércoles con los colores predominantes en la calle: celeste y blanco. La ciudad amaneció con la expectativa de un partido histórico, Argentina-Inglaterra, y conforme avanzaba la mañana y se acercaba la hora del encuentro –16 horas– más celeste y blanco se pintaba la calle.
El partido de semifinales no sólo afectaba el paisaje, sino la actividad toda de la jornada. Entre salidas más temprano del trabajo, turnos cancelados, home-office y cierres temporales de comercios desde las 16, Rosario se mueve este martes al ritmo de la Copa del Mundo. De hecho, en medio de las vacaciones de invierno y con cantidad de espectáculos programados para las infancias, se produjeron varios cambios de horarios.
Hoy, todo es celeste y blanco.



