El juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, a cargo de la investigación por el inusual episodio ocurrido en la Pampa del Leoncito, confirmó que el conductor involucrado, identificado como Agustín Añó, ya se presentó ante la Justicia, brindó su versión de los hechos, constituyó domicilio y recuperó la libertad, aunque continúa vinculado al expediente mientras avanza la causa.
Según explicó el magistrado a Infobae, el hombre realizó su descargo y sostuvo que todo ocurrió de manera accidental, atribuyendo lo sucedido a la escasa visibilidad y a la presencia de agua en el terreno. “Se hizo presente acá en el juzgado. Él manifestó su defensa, ya compareció y quedó vinculado a estas actuaciones. Quedó en libertad pero vinculado a la misma”, señaló Troche.
El hombre, oriundo de Mendoza, quedó bajo investigación en San Juan luego de ingresar con una camioneta a la Pampa del Leoncito, una de las imponentes planicies secas de Calingasta, y dejar profundas marcas sobre el terreno. Desde el municipio advirtieron que las marcas podrían tardar décadas en recuperarse.
El episodio ocurrió durante el fin de semana y fue informado por el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, quien cuestionó la conducta y pidió que se aplique una sanción ejemplificadora.
El juez, según precisó este martes Infobae, indicó que el conductor conoce bien la zona, por lo que consideró difícil que no advirtiera dónde se encontraba. Sin embargo, remarcó que el acusado argumentó que las condiciones del momento influyeron en el hecho. “No es difícil no darse cuenta y además es conocedor de la zona, no es que no lo sea. Dijo que como que tuvo un imprevisto, como que el agua fue la imprevista por la hora. Él atravesó cerca de las veinte horas del sábado. Alegó esa circunstancia del anochecer y del agua”, detalló.
En cuanto a la camioneta Toyota Hilux, cuya titular es una mujer domiciliada en Guaymallén, Mendoza, Troche resolvió que permanezca en el lugar donde quedó atascada para evitar un perjuicio mayor sobre el área protegida.
“Respecto de la camioneta, yo dispuse que se quede en el mismo lugar en el que está porque es una planicie arcillosa, con la situación de que está llena de agua. Ahora con el tema de las nevadas y de las lluvias está llena de agua. Entonces, al ingresar la camioneta se ha enterrado alrededor de unos 25 centímetros y cualquier maniobra que hagan para poder tratar de extraerla genera un tipo de succión por parte de la superficie”, explicó.
El magistrado agregó que cualquier intento de mover el vehículo podría empeorar la situación. “Si la movés un poco, se entierra un poco más. Consultando entonces con Gendarmería Nacional y con la Comisaría número 33 de la policía de San Juan, ellos tienen mucha dificultad para poder acceder hasta donde está el lugar de la camioneta, porque es como un kilómetro y medio desde el acceso”, afirmó.
En ese contexto, indicó que también existe el riesgo de que la maquinaria utilizada para retirarla quede atrapada en el terreno. “Cualquier herramienta que intenten realizar corre riesgo quedarse enterrada y generar otro daño aún más grave. Entonces, como medida se dispuso que la camioneta quede en el lugar en las condiciones en las que está, sin que nadie la pueda tocar con la custodia de estas fuerzas. Y se le dio intervención al organismo de aplicación, que en este caso es la Dirección de Patrimonio de la provincia de San Juan, dependiente del Ministerio de Turismo y Cultura, para que ellos con sus especialistas hagan las pericias pertinentes y el informe pertinente, en donde determinen la existencia del daño, la magnitud del mismo y las condiciones y posibilidades de extracción del vehículo en las condiciones que hoy tenemos en el lugar”, sostuvo.
La investigación se centra en un sector de gran valor ambiental y patrimonial. La Pampa del Leoncito es una extensa planicie donde las marcas dejadas por vehículos pueden permanecer visibles durante décadas. Sobre ese punto, el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, explicó que el conductor avanzó sobre la superficie protegida y luego recorrió entre 200 y 300 metros marcha atrás en un intento por salir, generando nuevas huellas y ampliando el impacto.
Por el momento, la causa se tramita como una contravención. Troche precisó que la infracción podría derivar en una multa de hasta un millón y medio de pesos, conforme a lo establecido por la legislación provincial. La actuación fue caratulada como una presunta infracción al artículo 187, inciso 4, vinculada al daño sobre bienes que integran el patrimonio cultural de San Juan.
Finalmente, el juez aclaró que el imputado no tiene restricciones para regresar a Mendoza y que podrá ser citado nuevamente si la investigación lo requiere. También señaló que, si en algún momento surgieran elementos para encuadrar el hecho en una causa penal, esa instancia excedería la competencia del juzgado de Faltas que actualmente interviene.
La reconstrucción del hecho
Según la información difundida previamente por el intendente de Calingasta, Añó había llegado a Barreal en calidad de visitante. El médico mendocino no se encontraba en la zona por una actividad laboral ni por una situación relacionada con el lugar, sino que había viajado para realizar una visita.
En ese contexto, se dirigió hacia la zona de la Pampa del Leoncito acompañado por su hijo. Ambos llegaron hasta el sector en la camioneta 4x4 en la que también transportaban una moto de enduro, indicó el medio Tiempo de San Juan.
La reconstrucción conocida hasta el momento indica que el conductor comenzó a avanzar sobre la planicie hasta que las condiciones del suelo hicieron que el vehículo quedara atrapado. La superficie arcillosa, sumada al agua y la humedad existente en el lugar, generó el denominado fenómeno de succión y terminó dejando la camioneta enterrada.
La situación se complicó todavía más cuando se intentó resolver el inconveniente en el lugar. De acuerdo con la información difundida tras el episodio, utilizaron una escalera plegable como rampa para bajar la moto de enduro que era trasladada en la camioneta. Posteriormente, la motocicleta circuló sobre la superficie y dejó nuevas huellas.
El episodio ocurrió durante una noche de bajas temperaturas y en un sector donde la presencia de agua, hielo y barro vuelve particularmente complejas las maniobras de vehículos. Las marcas producidas sobre la superficie quedaron como evidencia de la circulación y de los intentos realizados para superar el inconveniente.



