El Ministerio de Transporte de Rusia denunció este miércoles la “intercepción ilegal” del petrolero Marinera (antes llamado Bella I) por parte de las Fuerzas de Estados Unidos en aguas internacionales, en el marco del bloqueo que la flota naval norteamericana mantiene en la región del mar Caribe por su intervención en Venezuela.
Desde el Gobierno ruso apuntaron que se trata de un acto que viola la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre la navegación en mar abierto.
“Hoy sobre las 15.00 hora de Moscú (12:00 GMT) en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EE.UU. y se perdió la comunicación con el navío”, indicaron desde el ministerio ruso en un comunicado publicado en Telegram.
En sus argumentos, indicaron que el petrolero Marinera recibió el pasado 24 de diciembre de 2025 “el permiso temporal para la navegación bajo la bandera de Rusia, otorgado sobre la base de la legislación rusa y las normas del derecho internacional”.
“En correspondencia con las normas de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en mar abierto se aplica el régimen de libertad de navegación y ningún Estado tiene derecho a aplicar la fuerza contra buques registrados adecuadamente en las jurisdicciones de terceros estados”, señalaron.
Conocido inicialmente como Bella 1, este petrolero fue perseguido por Washington desde que evadió un bloqueo parcial en las costas de Venezuela y el 21 de diciembre frustró un intento de abordaje por parte de la Guardia Costera estadounidense.
�������� NEW: Map by the Telegraph shows the journey of Marinera, formerly known as Bella 1. pic.twitter.com/x5kho3mP7A— Conflict Dispatch (@ConflictDISP) January 7, 2026
Según las autoridades estadounidenses, este buque es parte de una flota clandestina que transporta petróleo para países como Venezuela, Rusia e Irán, lo que incumple las sanciones impuestas por Washington desde 2024. El buque fue renombrado en plena navegación como Marinera y pasó a enarbolar bandera rusa.
La tripulación del navío no ofreció resistencia en el momento del abordaje concretado en las últimas horas, según un funcionario estadounidense citado por el New York Times, que confirmó que los guardacostas estadounidenses no avistaron buques rusos en las proximidades.
Por su parte, Rusia había enviado a un submarino para escoltar al petrolero tras solicitar a Washington que detuviera la persecución de ese buque, de acuerdo con lo publicado por The Wall Street Journal.
La Guardia Costera ha intentado incautar el barco desde fines de diciembre, cuando este iba en camino a cargar petróleo en Venezuela, como parte del bloqueo a los buques cisterna que transporten crudo venezolano que EE.UU. mantiene incluso tras la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York.
Este fue el tercer buque cisterna vinculado a Venezuela –como parte de una “flota fantasma” que transporta crudo ilícito– que EE.UU. ha incautado desde que endureció la presión sobre el Gobierno del ahora prisionero Maduro, sobre el que pesan cargos por narcoterrorismo.



