Estados Unidos incautó dos petroleros que intentaron desafiar el bloqueo naval de Venezuela. Se trata de Bella 1, bajo bandera rusa que fue interceptado en el Atlántico luego de dos semanas de persecución y el M/T Sophia, capturado en el Caribe.
El Comando Europeo del ejército estadounidense publicó una declaración en la red social X confirmando que el Departamento de Justicia, el de Seguridad Nacional y el de Defensa habían incautado el petrolero en el Atlántico Norte por violaciones a las sanciones estadounidenses.
La operación fue llevada a cabo por la Guardia Costera y el ejército estadounidense. Y según trascendió, había buques militares rusos en las inmediaciones cuando se llevó a cabo la operación, incluido un submarino enviado por la administración de Vladimir Putin.
Según las autoridades estadounidenses, este buque es parte de una flota clandestina que transporta petróleo para países como Venezuela, Rusia e Irán, lo que incumple las sanciones de Washington. El buque fue renombrado en plena navegación como Marinera y enarboló la bandera rusa.
Además, la Guardia Costera de Estados Unidos también interceptó otro petrolero vinculado a Venezuela en aguas latinoamericanas. Tal como informaron en redes sociales, la operación llevada a cabo en la madrugada y coordinada con los Departamentos de Defensa y Seguridad Nacional, sus fuerzas interceptaron sin incidentes al buque M/T Sophia, considerado parte de la llamada “flota oscura”.
Este petrolero, navegaba sin bandera y realizaba actividades en aguas internacionales del mar Caribe, es por eso que está siendo escoltado por la Guardia Costera hacia territorio estadounidense para su disposición final.
En los dos últimos días, al menos 16 petroleros afectados por las sanciones estadounidenses intentaron eludir un importante bloqueo naval estadounidense a las exportaciones energéticas de Venezuela, en parte ocultando su verdadera ubicación o apagando sus señales de transmisión.
Vale mencionar que este es el tercer tanquero vinculado a Venezuela que EE.UU. incautó desde que se intensificó la presión de Maduro, quien fue secuestrado de Caracas por la potencia extranjera e imputado por supuestos cargos de “narcoterrorismo”.



