La pérdida de poder adquisitivo de la mayoría de las familias en los últimos dos años se expresa en el crecimiento de las deudas, primero, y de la morosidad o imposibilidad de pagar esos créditos, después. Esa crisis que evidencian los datos oficiales nacionales también se expresa en Rosario: la cantidad de personas que reclama ayuda por la asfixia financiera se multiplicó por seis.
En todo 2024, la Oficina Municipal de los Derechos Ciudadanos, Consumidores y Usuarios (ex “Defensa al Consumidor”) tramitó 1.785 expedientes vinculados a problemas financieros y 160 (el 8,9% de ese universo) fueron por morosidad y planes de pago.
En el primer bimestre de este 2026, ya hubo 155 pedidos de asesoramiento por no poder pagar las deudas, una cifra similar al balance del primer año del gobierno de Javier Milei pero en solo 60 días.
“Los jubilados usan la tarjeta de crédito para comprar alimentos o ir a la farmacia y ya no pueden pagar ni el mínimo. Además, las personas sacan préstamos para pagar pasivos, hay un endeudamiento circular”, advirtió a Rosario3 Ariadna Ciammarriello, la coordinadora del Área Financiera de esa dependencia local.
Cruje la capacidad de pago
Desde el 2 de enero al 4 de marzo de este año, ingresaron a la oficina municipal 1.513 expedientes y 605 pertenecen al área financiera (un 39,9% del total de reclamos atendidos).
De ese universo, 155 corresponden a sobreendeudamiento: solicitudes de planes de pago por atrasos en tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras digitales. El número representa un 25,6% dentro del rubro que también incluye estafas y otros reclamos a bancos y otras firmas fintech.
En 2025, el Informe Anual de la dependencia abordó 6.500 expedientes (*). El área financiera trabajó sobre 2.198 casos (33,8% del total) y por planes de pago o sobreendeudamiento hubo 299 (13,6% del sector).
En 2024, el total de expedientes fue similar (6.488) pero el área financiera tuvo menos peso: 1.785 casos abordados (27,5%) y 160 por morosidad (8,9%).
La cantidad de pedidos de asesoramiento por problemas financieros pasó de representar el 27,5% del total de reclamos en 2024 al 33,8% en 2025. Y subió otro poco, hasta casi el 40%, en este primer bimestre de 2026.
También se agravó el subrubro de sobreendeudamiento dentro del universo financiero. La morosidad representó el 8,9% en 2024, subió a 13,6% en 2025 y a 25,6% en lo que va del año.
En estos dos meses de 2026, hubo la misma cantidad de pedidos de planes de pago o asesoramiento (155) que en todo el año 2024 (160). El promedio saltó entonces de 0,43 expedientes por día a 2,58. Es decir, que la gravedad de la asfixia financiera de los rosarinos se multiplicó por seis (5,8) en ese lapso.
La proyección de este primer bimestre indica que se alcanzarían los 930 casos en el año. Eso triplicaría los 299 registrados en 2025 (un aumento del 211%). Ya se habían duplicado de 2024 a 2025 cuando los reclamos subieron de 160 a 299.
Perfiles de la desesperación
La crisis económica por la pérdida de empleos formales (320 mil en estos dos años de gestión libertaria) y la caída del poder adquisitivo (los salarios subieron menos que la inflación) afecta de forma transversal. Pero hay sectores más golpeados.
“A la oficina viene mucho adulto mayor o jubilado que ya no puede pagar la tarjeta de crédito que utiliza para comer, ir a la farmacia o pagar un impuesto. Es decir, el mes que no le alcanza la plata también tarjetea los impuestos”, aseguró Ariadna Ciammarriello.
Una jubilada se acercó a pedir auxilio porque tenía un saldo deudor de la tarjeta de 120 mil pesos y en el banco no le dan un plan de pago
La coordinadora del Área Financiera de Derechos Ciudadanos contó el caso reciente de una jubilada que se acercó a pedir auxilio porque tenía un saldo deudor de la tarjeta de 120 mil pesos. “Fue al banco y no le dieron un plan de pago porque no te lo dan por ese monto. El mínimo era de 40 mil pesos y no lo podía pagar. Entonces vino a la oficina para pedir asesoramiento”, señaló.
Algunas familias o matrimonios se acercan con pasivos cruzados: “Tienen un préstamo personal más la tarjeta de crédito. Primero empezaron a cancelar el mínimo y ahora no pueden pagar ni la tarjeta ni el préstamo personal. Ahí tenés una morosidad de dos productos”.
“Cuando una persona abona un crédito hipotecario, le da prioridad a eso porque si no lo hace la garantía es la casa. Sin embargo, se atrasa en todo el resto”, explicó Ciammarriello.
Efecto búmeran del “no hay plata”
El caso opuesto a esa prioridad en el cumplimiento hipotecario son las fintechs o billeteras digitales, como Mercado Pago. Los usuarios dejan de pagar directamente el pasivo. Ese fenómeno también se reflejó en los datos del Banco Central: mientras que las deudas impagas de las familias llegan al 9,3% en tarjetas de crédito, la mora se eleva al 29% con esas compañías, detalló un informe de Mate esta semana.
Una reacción a ese rojo creciente fue la reciente disposición nacional que habilita a las billeteras a debitar las deudas de forma directa desde las cuentas bancarias de sus usuarios. Esa medida del Banco Central no es, desde ya, una salida pensada para las personas endeudadas.
En Santa Fe, en cambio, el gobierno provincial anunció un “programa de desendeudamiento” para los trabajadores públicos. Casi la mitad de los estatales sufren por pasivos de años anteriores que crecieron por las altas tasas de interés y se los descuentan del recibo de sueldo. El plan es dar créditos con menor tasa, mayor plazo y dos meses de gracia.
En Rosario, ingresó al Concejo un proyecto para generar un programa que atienda y acompañe a las personas endeudadas. Aislado, puede pensarse como un problema particular, pero estas cifras exponen una crisis colectiva. El eslogan presidencial del “no hay plata” para defender el ajuste se traduce, dos años después, en la respuesta de las familias que no llegan a fin de mes ante el reclamo de bancos, empresas e incluso de los Estados que deben cobrar impuestos (de hecho, cae la recaudación).
El endeudamiento circular
“En los resúmenes de cuenta de las personas que vienen a reclamar, vemos que hay compras en supermercados, farmacias en el caso de adultos mayores, las tarifas de luz y gas cuando no llegan a cubrirlas, o también la obra social. No es que tienen esos rubros en débito automático, sino que hay meses que no pueden pagarlos”, describió Ciammarriello.
La adquisición de electrodomésticos o bienes durables no es algo que explique el fenómeno, al menos no en 2026. “Aparecen cuotas de ese tipo pero son de compras anteriores, hechas en 2025 y en 12 pagos, por ejemplo. Ahora tenés el arrastre. El problema no es que la gente salga ahora a comprar electrodomésticos, es la cola de lo ya comprado”, explicó.
En la dinámica de capas de pasivos, también están quienes tarjetean gastos varios porque “si pagan el alquiler no pueden enfrentar el préstamo pero al mes siguiente abonan el mínimo y después sacan préstamos para pagar la tarjeta, y así. Hay un endeudamiento circular: sacar deuda para pagar deuda”.
*Aclaración: los 6.500 trámites de 2025 corresponden a los ingresados por sistema (sin contar llamados telefónicos y otras consultas que elevan el número a 18 mil ese año). La oficina atiende en Córdoba 852 (lunes a viernes 8.30 a 16). Línea gratuita: 0800 666 8845.
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