Este viernes, el tránsito sobre Circunvalación, entre Ovidio Lagos y Avellaneda de sur a norte, era totalmente normal. Quien haya pasado por allí sin levantar la vista, no hubiera visto indicios de lo ocurrido el día anterior, cuando parte del puente peatonal colapsó sobre la avenida tras ser golpeado por una excavadora. Ahora sólo se ve el hueco en la pasarela y, en un costado, la pesada estructura que recién pudieron retirar de la traza hacia la noche, tras conseguir una potente grúa con brazo articulado desde San Lorenzo.
Actualmente, trabajan en el lugar operarios de Corredores Viales para recolocar los guardarrails.
Las tareas de despeje comenzaron este jueves cerca de las 17 –una hora y media después del hecho– con la llegada de la potente grúa desde San Lorenzo y demandaron varias horas. El trabajo fue sumamente delicado debido a que la estructura de cemento y hierro estaba encajada por su propio peso. Ahora está sobre un costado de la Circunvalación y autoridades nacionales deberán evaluar si demolerla o usarla para la reconexión del puente.
Como la jurisdicción sobre la avenida y sus puentes corresponde a la Nación, el incidente –del que milagrosamente no se contaron ni heridos– volvió a poner sobre la mesa el debate por el estado de la Circunvalación.



