A pocos días de cumplirse el 50º aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, fecha de inicio de la última dictadura militar argentina (1976-1983), conmemorado como Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, una encuestadora dio a conocer que hoy el 66,3% de la población argentina sigue prefiriendo la democracia a cualquier otra forma de gobierno. Sin embargo, la democracia pierde solidez como experiencia cotidiana, con los hombres evaluando positivamente su desempeño 10 puntos más que las mujeres.

Respecto a la dictadura cívico-militar puntualmente, el 70% de los encuestados la identifica como un período de violaciones a los derechos humanos, crisis económica y falta de libertades, y el 73% considera muy importante mantener viva la memoria sobre lo ocurrido.

Según Zuban Córdoba, "hoy no se discute democracia sí o no", porque es consensuada su legitimidad, y queda la duda sobre “el significado de la democracia, qué aporta, cómo funciona y para quién. La memoria sobre la última dictadura ocupa un lugar significativo en la cultura política argentina”.

En términos políticos, la encuestadora estableció que, por un lado, "persiste la identidad democrática, que organiza la legitimidad del sistema", pero que por otro, "el desgaste de una democracia que prometió mucho y cumplió poco, en un contexto de discursos negacionistas".

El 68.6% está de acuerdo con la afirmación de que fue un período de violaciones a los derechos humanos, crisis económica y falta de libertades. Al cumplirse medio siglo del quiebre institucional más grave de la historia argentina reciente, "el dato central es que la sociedad sigue eligiendo la democracia incluso en un contexto de insatisfacción y desconfianza".

Sin embargo, se destaca que ante la pregunta sobre cómo caracterizaría el período de la dictadura, fue más diverso el resultado de las respuestas. Un 57 por ciento coincidió en que "llevó adelante un plan de desaparición de personas y violó sistemáticamente los derechos humanos", y un 17,7 por ciento respondió no saber cómo caracterizarlo, pero un 25,2 por ciento aseveró que "fue un proceso de reorganización nacional que enfrentó una guerra contra el terrorismo".

Sobre la educación en torno a la democracia y su funcionamiento


 

Una mirada aparte merece el interrogante en torno a si la educación prepara a los jóvenes para la vida democrática, dejando entrever cierta crítica a la calidad educativa actual.

Entre los resultados, un 47,6 por ciento aseguró que sí, pero de manera insuficiente, otro 31 por ciento fue más contundente aseverando que no los prepara, y un 15,8 por ciento respondió que sí y de forma suficiente. Un mero 5,8 por ciento respondió no saber la respuesta.

Fue ante otra pregunta que los resultados fueron más dispares aún que en las demás, en la que se cuestionaba cómo evalúa el funcionamiento de la democracia en la Argentina: un 48,6 por ciento aseguró que es inadecuado y un 42 por ciento que lo calificó como adecuado.