Un estudio Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (CESNI), presentado en el marco del Congreso Nacional de Pediatría, que finalizó este viernes en Córdoba concluyó que 9 de cada 10 argentinos, entre ellos los niños, come snacks, pero 1 uno de cada 3 elige una opción saludable
Las tasas de obesidad infantil son preocupantes: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 42 millones de niños menores de 5 años padecen sobrepeso u obesidad. Esta problemática mereció el debate de profesionales en el congreso, donde se analizaron los hábitos de ingesta de la población infantil. Entre estos hábitos, el snackeo o el comer entre horas, se observó como una oportunidad para que los chicos puedan incorporar hábitos saludables.
“El 80% de los argentinos ingiere alimentos entre las cuatro comidas principales, es decir, snackea, y ese porcentaje también se observa en la población infantil", indicó la licenciada María Elisa Zapata, Magister en Nutrición Humana y Calidad de los Alimentos e investigadora adjunta del CESNI, institución que llevó adelante la investigación “Patrones de snackeo de la población argentina”, según docsalud.
Según este estudio –realizado en base al registro de ingesta de una semana de 1.350 personas- el patrón es similar en todos los grupos etarios, es decir, adultos, adolescentes y niños. Por lo general, la tarde y la mañana son los momentos preferidos para el consumo de un snack.
“Esta es una práctica frecuente que está instalada en la población. Puede ser un hábito positivo o negativo, dependiendo de las elecciones. Lo que debe considerarse es la densidad nutricional de lo que comemos ya que el snackeo representa entre el 10 y 15 % de nuestras calorías diarias”, indicó Zapata.
“Lo que observamos es que sólo un tercio de la muestra analizada optó por snacks saludables. El desafío es promover la incorporación de hábitos saludables en los 2/3 de la población restante”, recomendó.



