La Cámara de Diputados de la provincia tuvo que volver a dar media sanción en su última sesión –por segunda vez en un año– a la denominada “ley de talles”, una iniciativa de la diputada Miriam Benítez del Partido del Progreso Social, que había perdido estado parlamentario por las demoras en su sanción por parte del Senado. La norma que ahora deberá tratarse en la Cámara alta –donde se espera que esta vez no haya demoras–, establece que los fabricantes de ropa deberán confeccionar prendas que cubran todas las medidas antropométricas, en contraposición con la tendencia actual de producir sólo para personas delgadas.
La ley expresa que en 180 días las industrias textiles radicadas en el ámbito provincial deberán confeccionar las prendas en todos los talles, de manera tal que cubran todas las medidas antropométricas que correspondan al segmento de edad al cual destinen su producción y plantea que la marcación deberá realizarse conforme a las medidas aprobadas mediante las normas Iram.
“Cuando la ley entre en vigencia, todas las personas tendremos un acceso real a los talles, algo que hoy no sucede” , dijo Benítez a Radio Dos.
La legisladora confía en que el Senado esta vez se anime a legislar sobre el tema, ya que hasta la Justicia avaló el proyecto al fallar a favor de los consumidores y en contra de las presentaciones efectuadas por fabricantes y comerciantes en defensa de sus intereses económicos.
El objetivo apunta también a que los comercios tengan a disposición de los compradores todos los talles en que se fabrican las prendas y no sólo los más chicos como puede comprobarse que sucede hoy en muchos negocios donde predominan diseños irreales, para un modelo de belleza que no existe, al menos en Argentina.
El modelo actual tiene sus principales víctimas en la franja de las adolescentes mujeres, que sufren frustraciones diarias por no poder usar la ropa de moda.


