Al menos treinta policías heridos, tres de ellos graves, es el resultado de los nuevos disturbios registrados en diferentes barriadas de las afueras de París este lunes.
En uno de esos barrios, Villiers-le-Bel, el domingo a la anoche reinó la violencia tras la muerte de dos adolescentes en una colisión de su mini-moto contra un coche policial.
Pero el conflicto salpicó esta noche a media docena de barriadas vecinas a París, Cergy, Goussainville, Sarcelles, Garges-lès-Gonesse y Ermont, donde se incendiaron más de una treintena de vehículos, entre ellos un camión y un autobús, y cinco edificios, entre ellos un gimnasio y la biblioteca de Villiers-le-Bel, completamente calcinada, según France-Info.
A las doce de la noche parecía reinar una cierta calma en las barriadas en conflicto, que tuvo su momento más tenso entre las nueve y las diez de la noche, protagonizado por pequeños grupos con gran capacidad de movimiento.
La violencia registrada en cadena recordó a los hechos que se desencadenaron en octubre de 2005 tras la doble muerte de unos chicos que se refugiaban de la policía y murieron electrocutados. Eso desató tres semanas de violentos disturbios, protagonizados esencialmente por bandas de jóvenes, en decenas de zonas periféricas de París y las otras grandes ciudades del país.
En esta oportunidad, los jóvenes "se lanzaban literalmente" contra los agentes de la policía antidisturbios, armados con adoquines, cocteles molotov y otros proyectiles y protegidos con las papeleras urbanas, subrayó la emisora
Los incidentes comenzaron cuando decenas de jóvenes encapuchados comenzaron a lanzar proyectiles diversos contra los Cuerpos Republicanos de Seguridad y policías en Villiers-le-Bel, al norte de la capital francesa, a unos doscientos metros del lugar donde anoche murieron los dos jóvenes.
La reanudación de los disturbios se produjo esta noche pese a los llamamientos a la calma lanzados por las autoridades y por los propios familiares de los dos muchachos, Moushin y Larami, de 15 y 16 años respectivamente.
Las fuerzas del orden respondieron con gases lacrimógenos y "flashballs" (pelotas de goma), según medios locales presentes en el barrio.
“Muertos por nada”
Por la tarde, entre 200 y 300 personas, en su mayoría adolescentes, protagonizaron una marcha silenciosa por la localidad, detrás de un cartel con fotografías de los dos muertos con el texto: "Descansa en paz. Muerto el 25 de noviembre de 2007. Muerto por nada".
Por su parte, las familias de los dos muchachos pidieron "que se haga justicia, en la calma y la serenidad".
Un hombre que dijo hablar en nombre de las dos familias pidió que la investigación tenga lugar bajo la dirección de un magistrado instructor y que "se respeten las leyes de la República".
Las familias han escogido como abogado al mismo letrado que representó a los familiares de dos adolescentes electrocutados en octubre de 2005, cuando se refugiaron en un transformador eléctrico al creerse perseguidos por la policía, en Clichy-sous-Bois, otro barrio conflictivo al norte de París.
Esa doble muerte desató tres semanas de violentos disturbios, protagonizados esencialmente por bandas de jóvenes, en decenas de zonas periféricas de París y las otras grandes ciudades del país.
En este caso, una doble investigación, administrativa y judicial, está en marcha para determinar exactamente las circunstancias del accidente de tráfico que mató a los dos chicos.


