Casi 60 mil chicos son cartoneros en Argentina. El número se desprende de un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)que informa que en el país 57 mil niños y adolescentes de entre 5 y 17 años están inmersos en esa economía informal a partir de la cual, ponen en riesgo su salud y su seguridad.

Estos niños y niñas se desempeñan diariamente en la recolección y posterior reciclaje de residuos por lo que deben exponerse a la inseguridad de las calles y la suciedad de los basurales. Los datos fueron difundidos este sábado, en Buenos Aires, por la OIT.

De acuerdo con el estudio de la OIT, sobre la base de datos oficiales, unos cuatro millones de menores de 17 años trabajan en Argentina en alguna ocupación. De ese total, 57 mil se desempeñan en el reciclaje de basura y otros 51 mil cumplieron esa tarea en alguna oportunidad, aunque ya no lo hagan habitualmente.

Además, según otro informe realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la mitad de las 8.700 personas que trabajan en las calles de la Capital Federal recolectando y reciclando desechos también son menores de edad.

Este sondeo indicó, a su vez, que el 39 por ciento de los chicos que recorren las calles porteñas revisando los desperdicios pertenecen a familias migrantes, provenientes tanto del interior de Argentina como de naciones vecinas.

Javier González Olaechea Franco, el director de la OIT en la Argentina detalló que los niños que trabajan como cartoneros a lo largo y a lo ancho del país ven dañada su “salud” y su “seguridad”, quedan “afectadas sus capacidades de estudio, tienen serias dificultades para acceder a los servicios públicos y a las redes sociales, y enfrentan la discriminación tanto en la escuela como en el barrio”.