Por segunda vez en menos de un mes “la palabra de honor” de un preso con buena conducta se convirtió en su pasaje de salida de la cárcel. Alberto Jesús Pampiglioni, de 24 años estaba preso desde 2001 y recién en 2012 podría obtener su libertad. Pero este año había empezado a gozar de salidas transitorias. Sin embargo, el fin de semana pasado no regresó a la Unidad 9 de Recreo donde cumplía su condena y ahora es intensamente buscado por la policía.
No fue el único caso ya que hacía menos de un mes se había producido una situación similar. Este hecho abrió el debate acerca de si es propicio otorgarles a los internos este tipo de beneficios. Consultado al respecto por Radio 2, el director del Servicio Penitenciario de la Provincia, Jorge Bortolozzi, se mostró en contra de la derogación de la ley que habilita a los presos a tener contactos sociales mientras cumplen su pena. “No creo que sea correcto derogarla. Se supone que la cárcel no es para el castigo sino para la recuperación de la gente. Sí creo que la sociedad se debe un debate para ver y entender el sistema penitenciario”, manifestó.
Bortolozzi planteó que “se trata de una ley elaborada y sancionada por el Congreso Nacional de la que en 1998 la provincia adhirió”. La ley de de ejecución de la pena privativa de libertad estipula que un interno que haya cumplido la mitad de la condena puede solicitar ese beneficio mientras haya demostrado tener buena conducta.
En referencia a Pampigglioni, sostuvo que “algo debió pasarle este fin de semana porque viene saliendo y nunca hubo un problema. Siempre ha tenido buena conducta y no creo que todo este tiempo haya estado mintiendo”. También defendió el trabajo en equipo que se hace basado en la ley que permite a los internos ir recuperando, progresivamente, su contacto con lo social ya que “se entiende que el sentido de la pena no es castigar sino poder recuperar al individuo”.
No fue el único caso ya que hacía menos de un mes se había producido una situación similar. Este hecho abrió el debate acerca de si es propicio otorgarles a los internos este tipo de beneficios. Consultado al respecto por Radio 2, el director del Servicio Penitenciario de la Provincia, Jorge Bortolozzi, se mostró en contra de la derogación de la ley que habilita a los presos a tener contactos sociales mientras cumplen su pena. “No creo que sea correcto derogarla. Se supone que la cárcel no es para el castigo sino para la recuperación de la gente. Sí creo que la sociedad se debe un debate para ver y entender el sistema penitenciario”, manifestó.
Bortolozzi planteó que “se trata de una ley elaborada y sancionada por el Congreso Nacional de la que en 1998 la provincia adhirió”. La ley de de ejecución de la pena privativa de libertad estipula que un interno que haya cumplido la mitad de la condena puede solicitar ese beneficio mientras haya demostrado tener buena conducta.
En referencia a Pampigglioni, sostuvo que “algo debió pasarle este fin de semana porque viene saliendo y nunca hubo un problema. Siempre ha tenido buena conducta y no creo que todo este tiempo haya estado mintiendo”. También defendió el trabajo en equipo que se hace basado en la ley que permite a los internos ir recuperando, progresivamente, su contacto con lo social ya que “se entiende que el sentido de la pena no es castigar sino poder recuperar al individuo”.


