La cantante Britney Spears fue detenida por la policía de Las Vegas, que la descubrió manejando a gran velocidad por una avenida de aquella ciudad.
Spears, trató de hacerse la distraída, ignorando la orden de los policías y sólo se detuvo al entrar a una estación de gasolina. Cuando los policías se acercaron para interrogarla, la cantante se mostró horrorizada. "Ella se comía las uñas y estaba a punto de llorar”, explicó un testigo al diario The Sun.
Britney habría pretextado estar siendo perseguida por un grupo de paparazzi, y sólo respiró nuevamente cuando los oficiales le entregaron una advertencia y la dejaron ir.
Spears, trató de hacerse la distraída, ignorando la orden de los policías y sólo se detuvo al entrar a una estación de gasolina. Cuando los policías se acercaron para interrogarla, la cantante se mostró horrorizada. "Ella se comía las uñas y estaba a punto de llorar”, explicó un testigo al diario The Sun.
Britney habría pretextado estar siendo perseguida por un grupo de paparazzi, y sólo respiró nuevamente cuando los oficiales le entregaron una advertencia y la dejaron ir.


