Luego de que este viernes a la noche se vivieran momentos de tensión en Santa Cruz por una protesta sindical que derivó en la toma de la Municipalidad de Puerto Deseado y la quema de fábricas pesqueras, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, manifestó que “ya se normalizó y entró en el terreno del diálogo” el conflicto.
“Ayer a la noche la situación se había normalizado y ya habían entrado en el terreno del diálogo ambas partes, porque todo el reclamo parte de una demanda salarial de los marineros a las empresas pesqueras, están pidiendo aumento de sueldos”, dijo Fernández al hablar por radio La Red.
El conflicto sindical tuvo su pico anoche cuando un grupo de marineros en huelga, por un reclamo salarial, provocó incendios en al menos cuatro plantas pesqueras.
Sobre los incidentes, el jefe de Gabinete expresó que “sin ninguna duda que la violencia desatada es inadmisible”.
“Por lo que sé, ayer a la noche la situación de violencia se había aplacado, ya se habían desocupado las plantas y había un principio de acuerdo, pero vamos a ver cómo siguen las cosas”, agregó Fernández.
Más allá de las declaraciones del vocero del gobierno, los manifestantes de la Agrupación de Marineros Santacruceños y a la filial local del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu), mantenían un piquete en la zona de las plantas pesqueras en espera de una oferta concreta por parte de las autoridades a sus reclamos.
Uno de los líderes de la protesta, Daniel Medina, explicó que rechazan el convenio laboral firmado por la conducción nacional del gremio y reclaman ser exceptuados del pago del impuesto a las ganancias.
Por eso, el viernes cerca de cien marineros que están de paro hace dos semanas incendiaron seis plantas procesadoras de pescado en Puerto Deseado y provocaron destrozos en la municipalidad local.


