El boxeador cubano Guillermo Rigondeaux, deportado por Brasil tras desaparecer durante los Juegos Panamericanos de Río, aseguró hoy que no desertó sino que tuvo un "problema de indisciplina".
"Yo no he desertado, hubo algunos problemas", afirmó Rigondeaux, que insistió en que "más bien fue un problema de indisciplina".
Considerado el mejor boxeador cubano del momento, Rigondeaux apuntó que "espera orientaciones" de las autoridades cubanas para definir su futuro y admitió que no sabe si podrá volver a boxear en Cuba.
Guillermo Rigondeaux, de 26 años y doble campeón mundial y olímpico, y Erislandy Lara, de 24 y campeón mundial de la categoría welter, desaparecieron durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, pero fueron localizados por la policía brasileña y deportados a Cuba el pasado domingo.
"Yo no he desertado, hubo algunos problemas", afirmó Rigondeaux, que insistió en que "más bien fue un problema de indisciplina".
Considerado el mejor boxeador cubano del momento, Rigondeaux apuntó que "espera orientaciones" de las autoridades cubanas para definir su futuro y admitió que no sabe si podrá volver a boxear en Cuba.
Guillermo Rigondeaux, de 26 años y doble campeón mundial y olímpico, y Erislandy Lara, de 24 y campeón mundial de la categoría welter, desaparecieron durante los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, pero fueron localizados por la policía brasileña y deportados a Cuba el pasado domingo.


