Las 700 estaciones de servicio que dependen de Shell “se encuentran desabastecidas, especialmente en el interior del país” y “recibieron cartas documento de la empresa en las que se desvincula jurídicamente de ellas, lo que pone en riesgo el trabajo de 10 mil personas”, denunció el presidente de la Federación de Entidades de Combustibles de la provincia de Buenos Aires, Luis Malchiodi.
La secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Humano clausuró el miércoles en forma preventiva la planta de Shell en Dock Sud alegando motivos ambientales, en un nuevo capítulo de la puja que mantienen la empresa y el Gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Shell Argentina abastece a 12,3 por ciento del mercado interno de gasoil y 19 por ciento del de naftas, y su refinería procesa un 15 por ciento del crudo del país.
Malchiodi precisó que Shell, que no participa de la extracción de petróleo en Argentina pero refina y vende combustibles, posee "450 estaciones en la provincia de Buenos Aires, y suma unas 700 en todo el país".
“Lo importante es que los 10 mil empleados de las estaciones y sus familias ven afectados sus puestos de trabajo porque la empresa mandó una carta documento desvinculándose por causa de fuerza mayor de las estaciones y no sólo no se hace cargo del abastecimiento sino que rompe lazos jurídicos”, denunció Malchiodi.
En tanto, el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, señaló a AFP que si el Gobierno no revierte la clausura de la planta que la empresa posee en la periferia sur de Buenos Aires "se va a afectar el abastecimiento del mercado interno, no sólo de gasoil sino también de nafta".
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines expresó a su vez en un comunicado "su profunda preocupación ante el posible desabastecimiento de combustibles" como consecuencia de la clausura de la refinería y destilería de Shell.
"Esta situación comprometería en forma directa a 640 empresas Pymes (pequeñas y medianas) que expenden combustible procesado en dicha refinería", indicó la Confederación. "No creo que el riesgo ambiental sea el motivo de la clausura", dijo Aranguren a AFP.
La secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Humano clausuró el miércoles en forma preventiva la planta de Shell en Dock Sud alegando motivos ambientales, en un nuevo capítulo de la puja que mantienen la empresa y el Gobierno del presidente Néstor Kirchner.
Shell Argentina abastece a 12,3 por ciento del mercado interno de gasoil y 19 por ciento del de naftas, y su refinería procesa un 15 por ciento del crudo del país.
Malchiodi precisó que Shell, que no participa de la extracción de petróleo en Argentina pero refina y vende combustibles, posee "450 estaciones en la provincia de Buenos Aires, y suma unas 700 en todo el país".
“Lo importante es que los 10 mil empleados de las estaciones y sus familias ven afectados sus puestos de trabajo porque la empresa mandó una carta documento desvinculándose por causa de fuerza mayor de las estaciones y no sólo no se hace cargo del abastecimiento sino que rompe lazos jurídicos”, denunció Malchiodi.
En tanto, el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren, señaló a AFP que si el Gobierno no revierte la clausura de la planta que la empresa posee en la periferia sur de Buenos Aires "se va a afectar el abastecimiento del mercado interno, no sólo de gasoil sino también de nafta".
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines expresó a su vez en un comunicado "su profunda preocupación ante el posible desabastecimiento de combustibles" como consecuencia de la clausura de la refinería y destilería de Shell.
"Esta situación comprometería en forma directa a 640 empresas Pymes (pequeñas y medianas) que expenden combustible procesado en dicha refinería", indicó la Confederación. "No creo que el riesgo ambiental sea el motivo de la clausura", dijo Aranguren a AFP.


